Nº 2


E-mail this post



Remember me (?)



All personal information that you provide here will be governed by the Privacy Policy of Blogger.com. More...



Viernes, 2 de Marzo de 1711
--- Ast Alli sex
Et plures uno conclamant ore.-- Juv.
El primero en nuestra Sociedad es un Caballero de Worcestershire de antiguo Linaje, un Baronet, y su nombre, Sir ROGER DE COVERLY. El bisabuelo fue Inventor de aquella famosa Danza Campestre que lleva su nombre. Todo el que conoce ese Condado está bien familiarizado con las Cualidades y Méritos de Sir ROGER. Es un Caballero de Comportamiento muy singular, pero sus Singularidades proceden del Buen Juicio y sólo contradicen las Costumbres del Mundo en la medida en que él piensa que el Mundo está equivocado. De todas formas, esta Excentricidad no le granjea Enemigos, pues no hace nada con Acritud u Obstinación; y el no estar confinado a Modas y Convenciones lo convierte en el más dispuesto y capaz de complacer y halagar a quienes lo conocen. Cuando está en la Ciudad, vive en Soho Square: se dice que sigue Soltero porque fue seducido por una perversa y hermosa Viuda del Condado vecino. Antes de su Desilusión amorosa, Sir ROGER era lo que se llama un Caballero elegante: había cenado en varias ocasiones con Milord Rochester y Sir George Étherege, batídose a Duelo en su primera visita a la Ciudad y pateado públicamente al Matón Dawson en un Café por haberle dicho Jovenzuelo. Pero como la antes mencionada Viuda lo maltratara, se puso Grave y estuvo así un Año y medio; no obstante, siendo su Temperamento naturalmente jovial, finalmente lo superó, se volvió descuidado y dejó de arreglarse; ha vuelto a usar los Modelos de Abrigo y de Chaqueta que estuvieron de Moda en el Momento de su Rechazo, los cuales, según nos cuenta cuando está de mejor humor, se pusieron y pasaron de Moda doce veces desde la primera vez que los usara. Se dice que los Deseos de Sir ROGER, luego de que olvidó a esta Belleza cruel, se han vuelto humildes, a tal punto que se lo ha visto ofender la Castidad con Mendigas y Gitanas: pero sus Amigos creen que esto es más Broma que Verdad. Atraviesa ahora su quincuagésimo sexto Año de vida; feliz, alegre y cordial, lleva una buena Vida tanto en la Ciudad como en el Campo; un gran Amante de la Humanidad; Pero en su Comportamiento hay tal tendencia a la Jovialidad, que es más amado que estimado. Sus Inquilinos se hacen ricos, sus Sirvientes se ven satisfechos, las Jóvenes le profesan amor y los Jóvenes están felices con su Compañía: cuando entra en una casa llama a los Sirvientes por sus Nombres y habla con ellos mientras sube la Escalera en busca de su Dueño. No debo omitir que Sir ROGER es Juez del Quorum; que ocupa su lugar en las Sesiones Trimestrales con gran Habilidad y que en la última mereció un Aplauso unánime al explicar un Pasaje del Acta de Juego.
-----El Caballero que le sigue en Estima y Autoridad es otro Soltero, miembro del Inner Temple: un hombre de gran Probidad, Astucia y Entendimiento. Sin embargo, ha escogido su Lugar de Residencia para obedecer el Mandato de un irascible y anciano Padre y no el de sus propias Inclinaciones. Fue enviado allí para estudiar las Leyes de la Propiedad y es más versado que todos los de la Cámara en las del Teatro. Entiende mejor a Aristóteles y Longino que a Littleton o Cooke. El Padre le envía con cada Correo Consultas relacionadas con Cláusulas Matrimoniales, Contratos de Arrendamiento y Propiedades de la Región; para contestar y dirimir la Masa de tales Consultas ha contratado a un Abogado. Estudia las Pasiones cuando debería estar indagando los Pleitos que éstas originan. Conoce el Argumento de cada uno de los Discursos de Demóstenes y Cicerón, pero ningún Caso en los Reportes de nuestras propias Cortes. Nadie nunca lo tomó por Tonto, pero tampoco nadie, excepto sus Amistades más cercanas, sabe cuán Ingenioso es. Esto lo hace simultáneamente desinteresado y agradable: en la medida en que pocos de sus Pensamientos se vinculan con sus Obligaciones, la mayoría se prestan a la Conversación. Su Gusto en Libros es un tanto restringido para la Época en la que vive: ha leído todo pero no aprueba casi nada. Su Familiaridad con las Costumbres, Maneras, Aciones y Escritos de los Antiguos lo convierten en un sutil Observador de todo lo que ocurre en el Mundo actual. Es un Crítico teatral excelente, y el Horario de una Obra rige el Tiempo de sus Negocios: a las cinco, puntualmente, pasa por New Inn, atraviesa Russel Court y se queda en Will’s hasta que la Obra comienza; hace lustrar sus zapatos y empolvar su Peluca en lo del Barbero camino a Rose. Asiste a la Obra para Bien de la Audiencia, pues los Actores ansían complacerlo.
-----La siguiente Persona a considerar es Sir ANDREW FREEPORT, un Eminente Mercader en la Ciudad de Londres: una Persona de infatigable Industria, firme Razón y vasta Experiencia. Sus Ideas acerca del Comercio son nobles y generosas, y (como todo Hombre rico tiene usualmente una Manera socarrona de Bromear que opacaría su Figura si no fuese un Hombre rico) llama al Océano el Patrimonio Británico. Sabe todo lo que tiene relación con el Comercio, y dirá que es estúpido y barbárico extender el Territorio por las Armas; pues el verdadero Poder debe ser conseguido por las Artes y la Industria. Frecuentemente argüirá que si un Sector del Mercado está bien cultivado, debemos sacar Provecho de cierta Nación; y si lo está otro, de otra. Lo he escuchado argumentar que la Diligencia consigue Logros más duraderos que la Valentía, y que la Pereza ha arruinado más Naciones que la Espada. Abunda en Máximas frugales, entre las cuales su Favorita es “Un Penique ahorrado es un Penique ganado”. Un Comerciante de Buen Juicio es Compañía más agradable que un Intelectual; y gozando Sir ANDREW de una Elocuencia natural, la Claridad de su Discurso produce el mismo Placer que produciría en otro el Ingenio. Él mismo ha labrado su Fortuna; y sostiene que Inglaterra puede ser más rica que otros Reinos valiéndose de Métodos tan simples como los que lograron su Fortuna; aunque puedo decir esto de él: el Viento puede soplar en cualquier Dirección que señale la Brújula, pero siempre llevará el Barco a una Casa de su Propiedad.
-----Junto a Sir ANDREW en la Sala del Club se sienta el Capitán SENTRY, un Caballero de gran Coraje, buen Entendimiento e invencible Modestia. Es una de esas Personas de mucho Mérito, pero que son más bien torpes al someter sus Talentos a la Observación de quienes deberían tomar Nota de ellos. Fue Capitán durante algunos Años y comportóse con Bravura en varios Asuntos y en muchos Sitios, pero contando con una pequeña Propiedad, y siendo el siguiente Heredero de Sir ROGER, ha renunciado a un Modo de Vida en el que ningún Hombre puede elevarse hasta la altura de sus Méritos, a menos que sea en parte Cortesano y en parte Soldado. Lo he escuchado lamentarse frecuentemente de que en una Profesión donde el Mérito queda tan a la Vista, la Impudicia deba llevarse lo mejor de la Modestia. Y al referirse a este Asunto, no le he escuchado Expresiones amargas sino sólo confesar francamente que ha dejado el Mundo por no ser apto para él. La Honestidad estricta e incluso la Conducta constante son Obstáculos para el que debe abrirse Camino en una Multitud que aspira al mismo Fin que él, el Favor de un Jefe. Sin embargo defiende en su Conversación al Generale que no decide de acuerdo a la Valía de los Hombres ni indaga sobre ella: pues, según dice, ese Gran Hombre que tiene una Mente para ayudarme, también debe vencer tantas otras Mentes para llegar hasta mí como yo para llegar hasta él; por eso concluirá que el Hombre que quiera destacarse, especialmente en la Carrera militar, debe deshacerse de toda falsa Modestia y respaldar a su Jefe ante la Importunidad de los otros Candidatos, manifestando Seguridad en su propia Vindicación. Dice que la demora en plantear lo que uno debe esperar es una Cobardía civil, de la misma manera que es un Miedo militar postergar un Ataque cuando el Deber exige emprenderlo. Con tal Honestidad habla el Caballero de sí mismo y de los otros. La misma Franqueza atraviesa toda su Conversación. La Etapa militar de su Vida lo ha provisto de cuantiosas Aventuras, cuyo relato resulta muy agradable para la Compañía; pues nunca es Autoritario aunque acostumbre a comandar Hombres de Grado inferior; y tampoco demasiado obsequioso, a pesar del Hábito de obedecer a los de Grado superior.
-----Pero para que nuestra Sociedad no parezca una Serie de Humoristas ajenos a las Galanterías y Placeres de la Época, contamos entre nosotros al galante WILL HONEYCOMB, un Caballero que, por su Edad, debería estar en el Ocaso de su Vida. Pero habiendo sido siempre muy cuidadoso con su Persona y muy afortunado, el Tiempo ha dejado en él pocas huellas –sean Arrugas en la Frente o Rastros en el Cerebro. Su persona está en forma y es de buena Altura. Está muy preparado en la clase de Discurso con que los Hombres usualmente entretienen a las Mujeres. Toda su vida ha vestido muy bien, y recuerda atuendos como otros recuerdan Hombres. Puede sonreír cuando le hablan y ríe fácilmente. Conoce con detalle la Historia de la Moda y puede indicar de cuál de las Mujerzuelas del Rey de Francia han copiado nuestras Esposas e Hijas tal manera de rizarse el Pelo o de acomodar sus Capuchas; qué Debilidad encubre determinada Clase de Enagua, y de quién fue el vanidoso Deseo de mostrar los Pies por el que se acortó esa Parte del Vestido en tal Año. En una palabra, toda su Conversación y Conocimiento versa sobre el Mundo femenino: así como otros Hombres de su Edad comentan lo que tal Ministro dijo en cierta Ocasión, él revela que cuando el Duque de Monmouth bailó en la Corte, una Mujer fue golpeada y otra llevada con él al Cuartel de su Tropa en el Park. Durante todas estas importantes Declaraciones, con frecuencia ha recibido una mirada amable o una inclinación de abanico de alguna celebrada Belleza, siendo una de ellas la Madre del presente Caballero. Si hablas de un joven Parlamentarista de los Comunes que dijo alguna cosa animada en la Cámara, él comienza: ‘Tiene buena Sangre en las Venas, Tom Mirabell lo engendró, el Bribón me engañó en ese Asunto; la Madre de ese Muchacho me usó como un Perro, mucho más que cualquier otra Mujer a la que haya tratado de seducir alguna vez.’ Esta Manera de Hablar reaviva el Tono de nuestra Conversación, que si no sería demasiado sobrio; y encuentro que nadie en la Compañía salvo yo –que raramente hablo- se refiere a él como al Tipo de Hombre que usualmente calificado como educado y elegante Caballero. Para redondear la Imagen: en lo que no respecta a las Mujeres, es un Hombre Honesto y de Valía.
-----No puedo decir si aquel de quien me propongo tratar a continuación se cuenta entre los miembros de la Compañía, pues nos visita sólo rara vez; aunque cuando lo hace procura a cada Hombre un nuevo Deleite. Es un Clérigo, un Hombre muy filosófico, con una amplia Cultura general, de extraordinaria Pureza en la Vida y de la más esmerada Formación. Tiene la desgracia de ser de Constitución débil y no poder asumir, en consecuencia, los Cuidados y Asuntos que su Función requiere: es por lo tanto entre los Sacerdotes lo que el Asesor de Cámara es entre los Abogados. La Probidad de su Mente y la Integridad de su Vida le merecen Seguidores, como la Elocuencia o la Insistencia se los ganan para otros. Rara vez elige el Tema del que habla; pero nos conoce hace tantos Años que, al estar con nosotros, demuestra tal Vivacidad al abordar algún Tópico religioso, y lo trata con tanta Autoridad, como si no tuviera Intereses en esta Tierra, y como quien que se lanza al Objeto de todo su Deseo y hace surgir las Esperanzas de sus Falencias y Debilidades. Éstos son, de ordinario, mis Compañeros.


ÍNDICE GENERAL
Sobre el blog

-------------

TRADUCTORES
  • Diego M. dell'Era
  • Agustina Fracchia
  • Jerónimo Ledesma
  • Miguel Rosetti
  • Alonso Ruvalcaba
  • Ramiro Vilar

-------------

ILUSTRADORES
  • Diana Benzecry
  • Guadalupe Silva

-------------

EL ESPECTADOR: ARCHIVO

-------------

LINKS

-------------

-------------