Nº 42


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Miércoles, 18 de abril de 1711

Garganum mugire putes nemus aut mare Tuscum.
Tanto cum strepitu ludi spectantur, & artes,
Divitiaeque peregrinae: quibus oblitus actor
Cum stetit in scena, concurrit dextera laevae.
Dixit adhuc aliquid? Nil sane. Quid placet ergo?
Lana Tarentino violas imitata veneno.
- Hor.
Aristóteles ha observado que los escritores vulgares de Tragedias, cuando pretenden suscitar Terror y Compasión, no recurren a los Sentimientos y Expresiones adecuados sino a los Trajes y Ornamentos de la Escena. Hay algo de este estilo, muy ridículo, en el Teatro Inglés. Cuando un Autor tiene Intenciones de aterrorizarnos, se escuchan Truenos; cuando desea ponernos tristes, el Escenario se oscurece. Pero de todos los Artificios Trágicos los más insultantes son los que se emplean para inspirarnos Ideas magníficas sobre las Personas que parlamentan. El Método más común para fabricar un Héroe es abrocharle en la Cabeza un enorme Penacho de Plumas, el cual suele elevarse tanto que a menudo entre la Punta de la Cabeza y la Pera queda un Trecho mayor que entre la Pera y la Planta de los Pies. Podría creerse que, para nosotros, un Gran hombre y un Hombre alto son la misma cosa. Esto incomoda mucho al Actor, que se ve obligado a mantener el Cuello extremadamente rígido e inmóvil durante todo el tiempo que habla; y a pesar de las Inquietudes que demuestra por su Dama, por su País o por sus Amigos, uno puede ver, por sus Acciones, que toda la Preocupación e Interés se concentra en evitar que se caiga el Penacho. Por mi parte, cuando veo a un Hombre que manifiesta sus Quejas bajo semejante Montaña de Plumas, tiendo a verlo más como a un pobre Lunático y que como a un Héroe afligido. Si unos Adornos superfluos en la Cabeza engrandecen a un Hombre, una Princesa generalmente recibe su Grandor de esas Molestias adicionales que le cuelgan del Trasero: me refiero a la ancha y flotante Cola que la sigue en todos sus Movimientos dándole Trabajo constante a un Niño que se para detrás para abrirla y extenderla a su Favor. No sé cómo afectará esto a los demás, pero debo confesar que mis Ojos quedan totalmente cautivados por el Papel del Paje; y en cuanto a la Reina, no le presto Atención a nada de lo que dice sino a que la Cola esté bien acomodada para que no se le meta debajo de los Talones o la moleste mientras camina de una Punta a la otra del Escenario. Es, en mi Opinión, un Espectáculo rarísimo el de ver a una Reina que desahoga su Pasión en un Movimiento espasmódico y a un Niñito que se ocupa, mientras tanto, de que ninguno de ellos se tropiece con la Cola del Atavío. Los Papeles que estos dos Personajes representan simultáneamente son muy distintos: la Princesa teme incurrir en el Desagrado de su Padre el Rey o perder a su Amante el Héroe, mientras que su Asistente sólo se preocupa de que unos Pies no se enrieden en el Sayo.
-----Sabemos que un antiguo Poeta Trágico, para suscitar la Compasión de su Audiencia por sus Reyes exiliados y sus Héroes afligidos, solía hacer que los Actores los representaran con Trajes y Vestidos deshilachados y rotosos. Este Artificio para suscitar Compasión parece tan erróneo como esos, de que venimos hablando, que buscan inspirarnos Ideas de Grandeza sobre los Personajes. En suma, preferiría que se elevaran nuestras Concepciones con la Dignidad del Pensamiento y la Sublimidad de la Expresión y no con una Cola de Tela o un Penacho de Plumas.
-----Otro Método mecánico para fabricar grandes Hombres y sumar Dignidad a Reyes y Reinas, es acompañarlos con Alabardas y Hachas de Combate. Dos o tres Utileros y los dos Matacandelas, bastan para hacer un completo Cuerpo de Guardias en el Teatro Inglés; y con el Agregado de unos pocos Porteros vestidos con Casacas Rojas, se puede representar más de Doce Legiones. A veces, cuando el Poeta pretendía rendir Tributo a sus Generales, he visto reunirse en el Escenario a un par de Ejércitos. Es imposible para la Imaginación del Lector convertir veinte Hombres en esas prodigiosas Multitudes o imaginar que dos o tres mil Soldados pelean en una Habitación con una Superficie de cuarenta o cincuenta Yardas. Incidentes de esa Naturaleza deberían ser contados, no representados.
...Non tamen intus
Digna geri promes in scenam; multaque tolles
Ex oculis, quae mox narret facundia praesens
. – Hor.

Yet there are things Improper for a Scene,
Which Men of Judgement will only Relate.
– Ld. Roscommon.

-----Deberé pues, en este Particular, recomendar a mis Compatriotas el Modelo del teatro Francés, donde Reyes y Reinas aparecen siempre inasistidos y dejan a los Guardias detrás de Escena. También me sentiría dichoso si imitáramos a los Franceses desterrando de nuestra Escena los Ruidos de Tambores, Trompetas y Hurras; los cuales son a veces tan potentes que si hay una Batalla en el Teatro de Hay-Market, se escucha hasta en Charing-Cross.
-----Aquí solo he tratado esos Recursos particulares que se emplean para elevar y agrandar a los Personajes de la Tragedia; y mostraré en otro Escrito los diversos Expedientes que aplican los Autores de Genio vulgar para suscitar Terror, Compasión o Admiración en sus Oyentes.
-----El Sastre y el Pintor a menudo tienen mayor Parte en el Éxito de una Obra que el Poeta. Las Escenas afectan a las Mentes ordinarias tanto como los Discursos; y nuestros Actores están advertidos de que una Obra bien vestida les ha procurado en ocasiones una Audiencia tan abundante como una bien escrita. Los Italianos tienen una muy buena Expresión para referirse a este Arte de dominar al Espectador con Apariencias: lo llaman la Fourberia della Scena, La Parte fraudulenta o trucada del Drama. Pero como sea que opere el Aparato y el Exterior de la Tragedia sobre los Vulgares, la Parte más entendida de la Audiencia inmediatamente verá a su través y lo despreciará.
-----Un buen Poeta dará al Lector una Idea más vivaz de un Ejército o una Batalla con una Descripción que viéndolos realmente en Escuadrones y Batallones o entreverados en la Confusión de un Combate. Nuestros Espíritus deberían abrirse a las grandes Concepciones y henchirse con Sentimientos gloriosos, antes por lo que dice el Actor que por lo que deja ver. ¿Pueden todos los Atavíos y Adornos de un Rey o un Héroe darle a Brutus la mitad de la Pompa y la Majestuosidad que recibe por unos pocos Versos de Shakespear?


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