N° 55


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Jueves, 3 de Mayo de 1711


... Intus et in jecore aegro
Nascuntur domini...
.- Pers.

La Mayoría de los Negocios, Profesiones y Modos de Vida de la Humanidad tienen su Original en el Amor del Placer o el Miedo de la Falta. Lo primero, si se torna demasiado violento, degenera en Lujuria, y lo segundo, en Avaricia. Como estos dos Principios de Acción trazan diferentes Caminos, Persio nos ha dejado una narración muy graciosa de un Joven a quien Avaricia levanta de la Cama para que emprenda un largo Viaje y que luego es disuadido por Lujuria para que permanezca en su Hogar. Transcribiré extensamente los Argumentos de estos dos Personajes, tal como figuran en el Original, con la Traducción del Sr. Dryden a continuación.


Mane, piger, stertis: surge, inquit Avaritia; eja
Surge. Negas, Instat, surge inquit. Non queo. Surge.
Et quid agam? Rogitas? Saperdas advehe Ponto,
Castoreum, stuppas, hebenum, thus, lubrica Coa.
Tolle recens primus piper è sitiente camelo.
Verte aliquid; jura. Sed Jupiter Audiet. Eheu!
Baro, regustatum digito terebrare salinum
Contentus perages, si vivere cum Jove tendis.
Jam pueris pellum succinctus et aenophorum aptas;
Ocyus ad Navem. Nil obstat quin trabe vasta
Ægaeum rapias, nisi solers Luxuria ante
Seductum moneat; quo deinde, insane ruis? Quo?
Quid tibi vis? Calido sub pectore mascula bilis
Intumuit, quam non extinxerit urna cicutæ?
Tun' mare transilias? Tibi torta cannabe fulto
Coena sit in transtro? Veientanúmque rubellum
Exhalet vapida laesum pice sessilis obba?
Quid petis? Ut nummi, quos hic quincunce modesto
Nutrieras, pergant avidos sudare deunces?
Indulge genio: carpamus dulcia; nostrum est
Quod vivis; cinis, et manes, et fabula fies.
Vive mentor lethi: fugit hora. Hoc quod loquor, inde est.
En quid agis? Duplici in diversum scinderis hamo.
Hunccine, an hunc sequeris?
----

Whether alone, or in thy Harlot's Lap,
When thou wouldst take a lazy Morning's Nap;
Up, up, says AVARICE; thou snor'st again,
Stretchest thy Limbs, and yawn'st, but all in vain.
The rugged Tyrant no Denial takes;
At his Command th' unwilling Sluggard wakes.
What must I do? he cries; What? says his Lord:
Why rise, make ready, and go streight Aboard:
With Fish, from Euxine Seas, thy Vessel freight;
Flax, Castor, Coan Wines, the precious Weight
Of Pepper and Sabean Incense, take
With thy own Hands, from the tir'd Camel's Back,
And with Post-haste thy running Markets make.
Be sure to turn the Penny; Lye and Swear,
'Tis wholsome Sin: But Jove, thou say'st, will hear.
Swear, Fool, or starve; for the Dilemma's even:
A Tradesman thou! and hope to go to Heav'n?
Resolv'd for Sea, the Slaves thy Baggage pack,
Each saddled with his Burden on his Back.
Nothing retards thy Voyage, now; but lie,
That soft voluptuous Prince, call'd LUXURY;
And he may ask this civil Question; Friend,
What dost thou make a Shipboard? To what End?
Art thou of Bethlem's noble College free?
Stark, staring mad, that thou wouldst tempt the Sea?
Cubb'd in a Cabin, on a Mattress laid,
On a brown George, with lousy Swobbers fed;
Dead Wine, that stinks of the Borachio, sup
From a foul Jack, or greasy Maple Cup!
Say, wouldst thou hear all this, to raise the Store,
From Six i'th' Hundred to Six Hundred more?
Indulge, and to thy Genius freely give:
For, not to live at Ease, is not to live:
Death stalks behind thee, and each flying Hour
Does some loose Remnant of thy Life devour.
Live, while thou liv'st; for Death will make us all,
A Name, a Nothing but an Old Wife's Tale.
Speak, wilt thou Avarice or Pleasure choose
To lie thy Lord? Take one, and one refuse.

-----Cuando un Gobierno prospera en la Conquista, y está protegido del Ataque extranjero, naturalmente recae en los Placeres de la Lujuria; sus Placeres son muy caros, y fuerzan a aquellos que se han hecho adictos a ellos a conseguir nuevas Fuentes de Dinero, mediante todos los Métodos de Rapacidad y Corrupción posibles; de tal modo que la Avaricia y la Lujuria a menudo se vuelven un único y complejo Principio de Acción, en aquellos cuyos Corazones están por completo entregados al Relajo, la Magnificencia, y el Placer. El más Elegante y Correcto de todos los Historiadores Latinos observa que, en su tiempo, cuando los más formidables Estados del Mundo fueron avasallados por los Romanos, la República se hundió en esos dos Vicios de Naturaleza bien diferente, la Lujuria y la Avaricia. Por consiguiente, describe a Catilina como uno de los que codiciaban la Riqueza de otros Hombres, y al mismo tiempo dilapidaban la propia. Esta observación de la República, cuando estaba en el mayor Auge de Poder y Abundancia, rige también para todos los Gobiernos que se afincan en la Holganza y la Prosperidad. En tales Épocas, los Hombres naturalmente procuran descollar unos sobre otros en cuanto a Pompa y Esplendor, ya que no temen Alarmas del Extranjero, y se dan todos los Gustos, disfrutando de todos los Placeres a los que puedan echar mano; lo cual naturalmente conduce a la Avaricia y a la inmoderada Búsqueda de la Riqueza y la Abundancia.
-----Mientras me entretenía en la Especulación sobre estos dos grandes Principios de Acción, no pude evitar la Proyección de mis Pensamientos sobre una pequeña Alegoría o Fábula, que presentaré a mi Lector a continuación.
-----Había dos Tiranos muy poderosos, enfrascados en Guerra perpetua: El Nombre del primero era Lujuria, y el del segundo, Avaricia. La Meta de cada uno era nada menos que la Monarquía Universal sobre los Corazones de la Humanidad. Lujuria tenía muchos Generales bajo su Mando, que le rendían grandes Servicios; entre ellos, Placer, Dicha, Pompa y Moda. Del mismo modo, Avaricia contaba con Oficiales muy fuertes, pues la servían Hambre, Industria, Cuidado y Alerta: Tenía también un Consejero Privado que siempre estaba a su lado, y le murmuraba algo al Oído: El Nombre de este Consejero Privado era Pobreza. Así como Avaricia se comportaba conforme a los Consejos de Pobreza, su Antagonista estaba enteramente bajo la guía de los Dictámenes y Consejos de Abundancia, que era su primer Consejera y Ministra de Estado, le concertaba todas las Medidas de Gobierno, y nunca se alejaba de su lado. Mientras estas dos grandes Rivales así contendían por el Imperio, sus Conquistas eran muy variadas. Lujuria tomaba Posesión de un Corazón, y Avaricia, de otro. Los Padres de Familia en general se alineaban bajo los Estandartes de Avaricia, y los Hijos, bajo los de Lujuria. La Esposa y el Esposo frecuentemente se encontraban en Bandos opuestos; es más, la misma Persona a menudo se enrolaba en uno durante su Juventud, sólo para rebelarse y desertar al otro durante su Vejez. De hecho, los Sabios del Mundo permanecían en la Neutralidad; pero ¡ay! su Número era desdeñable. Finalmente, cuando estos dos Potentados se cansaron de pelear en esta Guerra, acordaron una Entrevista, en la cual ninguno de sus Consejeros estaría presente. Dicen que Lujuria tomó la Palabra en primer lugar, y luego de presentar los innumerables detalles del Estado de Guerra en que se habían involucrado, dijo a su Enemigo, con la Franqueza de Corazón que le era natural, que creía que ambas podrían haber sido muy buenas Amigas, si no fuera por la Instigación de la Pobreza, esa perniciosa Consejera, que esparcía abusos en su Oído y la llenaba de Aprehensiones infundadas y Prejuicios. A esto, Avaricia respondió que ella veía en Abundancia (la primera Ministra de su Antagonista) una Consejera mucho más destructiva que Pobreza, pues sugería Placeres de manera constante, desterrando todas las Precauciones necesarias contra la Necesidad, y por consiguiente desbarataba los Principios mismos sobre los que se basaba el Gobierno de Avaricia. En última instancia, a fines de ponerse de acuerdo, sentaron estas Bases Preliminares: Que cada una despediría inmediatamente a sus Consejeras Privadas. Cuando el asunto se encaminó así hacia la Paz, todas las otras Diferencias se limaron, a tal punto que resolvieron vivir en el futuro como buenas Amigas y Confederadas, así como compartir cualquier Conquista que hiciera uno u otro bando. Por esta Razón vemos ahora que la Lujuria y la Avaricia toman Posesión del mismo Corazón, y se reparten entre sí a la misma Persona. A lo cual sólo añadiré que desde el destierro de las Consejeras antes mencionadas, Avaricia provee a Lujuria con lo acumulado en el cuartel de Abundancia, y Lujuria aconseja a Avaricia en lugar de Pobreza.

C.


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TRADUCTORES
  • Diego M. dell'Era
  • Agustina Fracchia
  • Jerónimo Ledesma
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