N° 93


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Sábado 16 de junio, 1711
...Saptio brevi
Spem longam reseces: dum loquimur, fugerit Invida
Aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.
–Hor.
Todos nos quejamos de la Brevedad del Tiempo, dice Séneca, y sin embargo tenemos mucho más del que sabemos en qué emplear. Nuestras Vidas, dice, se desperdician o bien en no hacer nada, o en hacer cosas que no tienen Propósito, o en no hacer nada de lo que debemos hacer: Siempre nos estamos quejando de que nuestros Días son pocos y actuando como si no fueran a tener Fin. Aquel noble Filósofo ha descrito nuestra Incoherencia para con nosotros mismos en este Particular, mediante todos esos Giros de Expresión y de Pensamiento que son propias de sus Escritos.
-----A menudo juzgo a la Humanidad como algo totalmente contradictorio consigo mismo en un Punto que tiene cierta Afinidad con lo anterior. Aunque parecemos afligidos por la Brevedad de la Vida en general, nos la pasamos deseando que cada Período de la misma llegue a su Fin. Los Menores anhelan llegar a la Adultez, para llegar a ser Hombres de Negocios, para conseguir una Posición y conseguir Honores, para poder retirarse. Así, aunque la Vida nos ha concedido a cada uno un espacio breve, sus varias Etapas nos resultan Largas y Tediosas. Queremos en general prolongar cada Palmo, pero en realidad nos contentaríamos con que cada una de las Partes que la componen fuesen más cortas. El Usurero estaría por demás satisfecho aniquilando el Lapso de Tiempo que va desde el día Presente hasta el inicio del próximo Trimestre. El Político se contentaría perdiendo tres Años de su Vida, si con ello pudiera acomodar las cosas en la Postura en que imagina que estarán después de semejante Revolución del Tiempo. El Enamorado se alegraría de extirpar de su Existencia todos los Momentos que tienen que pasar antes del feliz Encuentro. Así, puesto que nuestro Tiempo corre incesante, nosotros deberíamos estar muy contentos en la Mayoría de las Partes de nuestras Vidas, con el hecho de que el mismo corra mucho más rápido de lo que lo hace. Varias Horas del Día están en nuestras Manos, y aún seguimos deseando Años enteros: y viajamos a través del Tiempo como a través de Países llenos de Inmensidades desiertas y salvajes, que de buena gana quisiéramos dejar atrás, para poder llegar a esos pequeños Poblados o imaginarios Puntos de Reposo que están dispersos por toda la región.
-----Si dividimos la Vida de los Hombres en veinte Partes, encontraremos que al menos diecinueve de ellas son meros Resquicios y Grietas que no están llenos ni de Placeres ni de Negocios. No obstante no incluyo en este Cálculo las Vidas de aquellos Hombres que viven bajo la Precipitación de los Negocios, sino sólo las de aquellos que no están permanentemente implicados en Escenas de Acción; y espero no estar brindando un Servicio menor a esas Personas, si les señalo ciertos Métodos para llenar los Espacios vacíos de la Vida. Los Métodos que les propondré son los siguientes.
-----El primero es el Ejercicio de la Virtud, en la Acepción más general del Término. Ese Esquema particular que comprende las Virtudes Sociales, puede darle una Ocupación al Temperamento más industrioso, y hacer que un Hombre encuentre en esa Ocupación más de lo que encontraría en la Posición más activa de la Vida. Aconsejar al Ignorante, aliviar al Necesitado, confortar al Afligido, son Deberes que se presentan ante nosotros todos los Días de nuestras Vidas. Un Hombre tiene frecuentes Oportunidades de mitigar la Ferocidad de un Partido; de hacerle Justicia a la Condición de un Hombre digno; de ablandar al Envidioso, calmar al Irascible, y rectificar al Prejuicioso; Oficios todos éstos que agradan a una Naturaleza razonable, y producen gran Satisfacción a las Personas que pueden ocuparse en ellos con Discreción.
-----Existe otro tipo de Virtud que puede encontrarle una Ocupación a las Horas de Retiro en las que estamos totalmente abandonados a nosotros mismos, y privados de Compañía y Conversación; me refiero a ese Trato y esa Comunicación que todas las Criaturas razonables deberían mantener con el gran Autor de su Existencia. El Hombre que vive bajo un Sentido habitual de la Presencia Divina mantiene un Carácter Jovial, y disfruta en cada Momento la Satisfacción de pensarse a sí mismo en Compañía del más querido y mejor de los Amigos. El Tiempo nunca es un enorme peso sobre él: para él es imposible estar sólo. Sus Pensamientos y Pasiones están tan ocupados con eso como lo están los nuestros cuando los de los otros Hombres están inactivos: Él puede no dar un paso fuera de este Mundo, pero su Corazón arde de Devoción, se hincha de Esperanza, y triunfa por ser Conciente de esa Presencia que lo rodea por doquier; o, por el contrario, vierte sus Miedos, sus Pesares y sus Aprehensiones, en el gran Soporte de su Existencia.
-----Sólo he considerado aquí como Necesidad para que un Hombre sea Virtuoso, el que pueda tener algo que hacer; pero si vamos más allá en nuestras consideraciones, el hecho de que el Ejercicio de la Virtud no sólo es un Divertimento para el tiempo libre, sino que su influencia se extiende a aquellas Partes de nuestra Existencia que transcurre bajo la Tumba, y que toda nuestra Eternidad va a tomar su matiz a partir de aquellas Horas que aquí empleamos en la Virtud o en el Vicio, se redobla sobre nosotros el Argumento que nos induce a poner en Práctica este Método para hacer uso de nuestro Tiempo.
-----Cuando un Hombre no tiene más que un pequeño Stock de cosas para explotar, y tiene oportunidades para sacarles buen provecho, ¿qué pensaremos de él si emplea diecinueve Partes de ese Stock sufriendo porque ha de morir, y acaso emplea la otra veinteava Parte en su Ruina y su propio Perjuicio? Pero debido a que la Mente no puede estar siempre en un estado de Fervor, ni estirarse en tensión permanente para alcanzar el Extremo de la Virtud, es necesario que nos dediquemos a Ocupaciones que sean apropiadas para ella en sus momentos de Relajación.
-----El siguiente Método que yo propondría para cultivar nuestro Tiempo, sería el de las Diversiones útiles e inocentes. Debo confesar que creo que se encuentra por debajo de las Criaturas razonables el ser del todo un entendido en ese tipo de Diversiones que son meramente inocentes, y que no tienen otra cosa que recomendarles que el hecho de que practicarlas no produce ningún Daño. Si las Apuestas bajo cualquiera de sus formas pueden decir eso de sí mismas, yo no voy a determinarlo; pero pienso que es admirable ver Personas de lo más Juiciosas pasando juntas doce Horas, mezclando y dividiendo un mazo de Cartas, sin otro tema de Conversación que el de las pocas Frases que se utilizan en el Juego, y sin otras ideas más que aquellas referidas a las Marcas negras y rojas distribuidas en diferentes Figuras. No faltaría una risita si escucháramos a uno de los de esta Especie quejarse de que la Vida es Corta.
-----El Escenario podría ser una Fuente perpetua de los más nobles y útiles Entretenimientos, si se hallara bajo las Regulaciones apropiadas.
-----Pero la Mente nunca se relaja a sí misma de un modo tan agradable como en la Conversación de un Amigo bien elegido. Y no hay una mayor Bendición en la Vida que se compare en modo alguno con el Placer de un Amigo discreto y virtuoso. Esto tranquiliza y descarga la Mente, limpia y mejora el Entendimiento, genera Pensamientos y Conocimiento, anima la Virtud y los buenos Propósitos, mitiga y calma las Pasiones, y encuentra Ocupaciones para la mayor Parte de las Horas libres de la Vida.
-----Luego de esa clase de Intimidad con una Persona particular, uno se esforzaría por lograr un Conversación más general con aquellos capaces de entretener y mejorar a aquellos con quienes conversa, que son Cualidades que raramente van separadas.
-----Existen muchos otros Entretenimientos útiles en la Vida, que uno debería empeñarse en multiplicar, que se podrían usar en todo Momento como Recursos para algo más que sacar a la Mente de su ociosa inacción, o de su andar a la deriva entre Pasiones que esperan su oportunidad de apoderarse de ella.
-----Un Hombre que tiene buen Gusto para la Música, la Pintura o la Arquitectura, es como uno que tiene otro tipo de Sensibilidad cuando se lo compara con los que no sienten Gusto por esas Artes. A las actividades del Florista, el Cultivador, el Jardinero, el Agricultor, aunque se las toma sólo como logros del Hombre de Fortuna, son de gran Ayuda para la Vida en el Campo, y en muchos sentidos, maneras útiles para aquellos que gozan de ellas.
-----Pero de todas las Diversiones de la Vida, no hay ninguna más apropiada para llenar los Espacios vacíos como la lectura de Autores útiles y entretenidos. Pero sobre este tema sólo pasaré superficialmente, porque en alguna Medida se inmiscuye con el tercer Método, que propondré en otro Ensayo, para el Empleo de nuestras Horas muertas, y del que sólo diré al pasar que es la Búsqueda del Conocimiento.


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  • Agustina Fracchia
  • Jerónimo Ledesma
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