N° 129


E-mail this post



Remember me (?)



All personal information that you provide here will be governed by the Privacy Policy of Blogger.com. More...



Sábado, 28 de Julio de 1711.
Vertentem sese frustra sectabere canthum,
Cum rota posterior curras et in axe secundo.-
Pers.
-----Los grandes Maestros de la Pintura nunca se preocupan por retratar a las Personas vestidas a la Moda; como si supieran muy bien que la prenda para la Cabeza, o Peluquín, que ahora se usa, y da Donaire a sus Retratos en el presente, les dará un Aspecto extraño y acaso los hará lucir monstruosos ante la Posteridad. Por esta Razón a menudo representan a una Persona ilustre con un Hábito Romano o con alguna otra Vestimenta que nunca varía. Desearía, por el bien de mis Amigos del Campo, que hubiera un tipo de Ropaje imperecedero del que pudieran hacer Uso todos los que viven a cierta distancia de la Ciudad, y que se pongan de acuerdo con respecto a esa Moda para que no se produzcan nuevos Cambios e Innovaciones. Por la falta de esta Vestimenta estable, un Hombre que realiza un viaje al Campo se encuentra tan sorprendido como uno que camina por una Galería viendo antiguos Retratos de Familia; y se encuentra con una gran Variedad de Trajes y Hábitos usados por las Personas con las cuales conversa. Si ellos hubieran conservado un Vestido constante, habrían estado a a veces a la Moda, cosa que nunca pueden lograr como están las Cosas en el presente. Si en lugar de correr detrás de la Moda, se mantuvieran firmes en cierta Vestimenta, la Moda en un momento u otro terminaría alcanzándolos, del mismo modo en que un Reloj detenido dará la Hora correcta dos veces al Día: en este caso por lo tanto les advertiría, como hizo un Caballero con un Amigo que estaba persiguiendo alrededor de la Ciudad a un Individuo paseandero, que si lo siguen nunca lo encontrarán, pero que si se plantan en la esquina de cualquier Calle, es seguro que no pasará mucho antes de que lo vean.
-----De hecho ya he tratado este Tema en una Especulación que expuso cuán cruelmente el Campo se ha extraviado siguiendo a la Ciudad, y cómo se han ataviado con un Hábito ridículo, creyéndose en la Cúspide de la Moda. Desde aquella Especulación he recibido una Carta (a la que ya he aludido) de un Caballero que se encuentra ahora en el Circuito Oeste.
Sr. ESPECTADOR,
-----Siendo Abogado del Middle-Temple, y de Cornualles por Nacimiento, generalmente recorro el Circuito Oeste por mi salud, y como allí nos soy interrumpido por Clientes, tengo tiempo libre para realizar varias Observaciones que escapan a la Atención de mis Compañeros de Viaje.
-----Una de las Mujeres más a la moda que conocí en todo el Circuito fue mi Posadera en Stains, donde me toco pasar unas Vacaciones. Su Peineta no era ni de medio Pie de altura, y sus Enaguas eran unas cuantas Yardas de Circunferencia a la moda. En el mismo Lugar observé a un Individuo joven con un Peluquín mediano, no del todo cubierto por un Sombrero de tres Picos. A medida que continué mi Viaje observé que las Enaguas se volvían más y más cortas, y a unas sesenta Millas de Londres estaban tan fuera de moda, que una Mujer podría caminar en Enaguas sin ninguna clase de Inconveniente.
-----No lejos de Salisbury, me enteré de la Señora de un Juez de Paz que estaba al menos diez Años atrasada en su Vestido, pero que al mismo tiempo era el más delicado que Manos algunas pudieran confeccionar. Estaba guarnecida y emperifollada de Pies a Cabeza; todas las Cintas estaban arrugadas, y cada Parte de sus Vestidos estaba enroscado, de modo que ella lucía como uno de esos Animales que en el Campo llamamos Gallina Frisia.
-----A pocas Millas más allá de este Lugar se me informó que una de esos pequeños Guantes del Año pasado se había extendido por aquellas Partes por un motivo u otro, y que todas las Mujeres a la Moda estaban cortando en dos sus viejos Guantes, o achicándolos, siguiendo la pequeña Moda que se había instalado entre ellas. No puedo creer el Reporte que recibí allí, de que los mismos fueron enviados hasta el Lugar exentos de pago por un Hombre del Parlamento, pero probablemente para el próximo Invierno esta Moda habrá llegado a su Cima en la Región, cuando ya esté anticuada en Londres.
-----El más grande de los Galanes de nuestras siguientes Sesiones Regionales estaba vestido con el más monstruoso de los Peluquines de Lino, confeccionado durante el Reinado del Rey Guillermo. Su Usuario andaba por su Casa, parece, con su propio Cabello al aire, y durante toda una mitad del Año dejaba su Peluca colgada de un Alabeo, y se la ponía en las Ocasiones en que se encontraba con los Jueces.
-----No debo omitir aquí una Aventura que nos ocurrió en una Iglesia de Provincia cerca de las Fronteras de Cornualles. Mientras estábamos a la mitad de un Servicio, una Dama que es la Mujer más importante del Lugar, y que había pasado el Invierno en Londres con su Esposo, entró a la Feligresía llevando un pequeño Tocado, y ceñida con una Enagua. La Gente, increíblemente sorprendida ante esa Vista, se levantó al unísono. Algunos se quedaron mirando la Parte Inferior, y otros a la pequeña Parte Superior del extraño Vestido. Entretanto la Dama del Hacendado llenó toda el Área de la Parroquia, y caminó hasta su Banco con una satisfacción inenarrable en medio de Murmullos, Conjeturas y el Asombro de toda la Congregación.
-----Cuando nos estábamos yendo de allí vimos a un Individuo joven cabalgando hacia nosotros a todo Galope, con un Peluquín y una Bolsa de Seda negra atado al mismo. Se detuvo cerca del Coche para preguntarnos cuán lejos detrás nuestro estaban los Jueces. Su Parada ante nosotros fue tan breve que apenas pudimos tiempo de observar su Chaleco de seda, que estaba desabotonado en varias Partes y dejaba ver que llevaba puesta un Camisa limpia salida afuera hasta la mitad.
-----Desde allí, durante nuestro Camino a través de la mayoría de las Regiones Occidentales del Reino, sentimos la sensación de estar el Reinado del Rey Carlos Segundo, ya que por allí la Vestimenta de la Gente había sufrido pocas variaciones desde entonces. Los Hidalgos de Provincia más elegantes aún lucían sus Sombreros Militares de Monmouth, y cuando estaban Cortejando a alguien (ya sea que tuviesen un Puesto en la Milicia o no) por lo general se ponían Casacas rojas. De hecho nos llevamos una gran sorpresa en el Lugar donde pasamos la última Noche, al encontrarnos con un Caballero que se había ataviado con una Peluca como Gorro de Dormir, un Abrigo con largos Bolsillos y Mangas cortas, y un par de Zapatos con Tacos Altos; pero pronto descubrimos a través de su Conversación que era una Persona que se reía de la Ignorancia y la Rusticidad de la Gente de Provincia, y que había resuelto vivir y morir a la Moda.
-----Señor, si usted piensa que este Relato de mis Viajes puede ser de alguna Utilidad para el Público, el Año próximo lo molestaré con tantas Ocurrencias como me encuentre en otras Partes de Inglaterra. Porque estoy informado de que hay mayores Curiosidades en el Circuito Norte que en el Oeste, y que la Moda hace su ingreso mucho más lentamente en Cumberland que en Cornualles. He oído en particular que el Pañuelo para el Cuello Steenkirk arribó no hace dos Meses a Newcastle, y que hay varias Peinetas en aquellas Partes que son dignas de hacer un Viaje hasta allí para verlas.
C.


ÍNDICE GENERAL
Sobre el blog

-------------

TRADUCTORES
  • Diego M. dell'Era
  • Agustina Fracchia
  • Jerónimo Ledesma
  • Miguel Rosetti
  • Alonso Ruvalcaba
  • Ramiro Vilar

-------------

ILUSTRADORES
  • Diana Benzecry
  • Guadalupe Silva

-------------

EL ESPECTADOR: ARCHIVO

-------------

LINKS

-------------

-------------