N° 160


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Lunes, 3 de septiembre de 1711


-- Cui mens divinior, atque os
Magna sonaturum, des nominis hujus honorem
.- Hor.

On him confer the poet's sacred name,
Whose lofty voice declares the heavenly flame
.


No hay Carácter que se asocie más con el Escritor que aquel del Genio. He oído cómo llaman "delicados Genios" a muchos Sonetistas irrelevantes. No hay Escritorzuelo de Poemas Heroicos en esta Nación a quien sus Admiradores no tomen por Genio; y en cuanto a los que garabatean Tragedias, apenas hallará un Hombre entre ellos del cual no exclamen que es un prodigioso Genio.
-----Mi propósito en este Ensayo es considerar en qué consiste verdaderamente ser un gran Genio, y esbozar un Par de Ideas acerca de este Tema tan inusual: Entre los grandes Genios, los pocos que atraen la Admiración del Mundo y se erigen como Prodigios de la Humanidad son aquelos que por la mera Fuerza de sus Dones naturales, y sin ninguna Asistencia de Arte o Aprendizaje alguno, han producido Obras que hacen las Delicias de sus propias Épocas, y se convierten en Maravillas para la Posteridad. Hay en estos grandes Genios naturales algo noblemente salvaje y extravagante que resulta infinitamente más hermoso que todo Giro o Brillo de eso que los Franceses llaman Bel Esprit, expresión con la cual denotan al Genio refinado en la Conversación, la Reflexión, y la Lectura de los Autores más decorosos. El gran Genio que transite por las Artes y las Ciencias se teñirá de una Especie de Barniz de ellos, y caerá inevitablemente en la Imitación.
-----Muchos de estos Genios naturales que nunca se disciplinaron ni se subyugaron a las Reglas del Arte se encuentran entre los Antiguos, en particular en las Regiones más Orientales del Mundo. Homero tiene Innumerables Vuelos que Virgilio nunca pudo alcanzar, y en el Antiguo Testamento encontramos varios Pasajes más elevados y sublimes que cualquiera de Homero. Así como concedemos un Genio más eximio y audaz a los Antiguos, debemos reconocer dónde demostraban carencias, aun los mayores entre ellos, o, si Usted quiere, dónde se encontraban muy por encima de la Elegancia y Corrección de los Modernos. En sus Símiles y Alusiones, siempre y cuando hubiera una Semejanza, no les preocupaba la Decencia de la Comparación: Así, Salomón compara la Nariz de su Amada a la Torre del Líbano que mira hacia Damasco; y la Llegada del Ladrón por la Noche es una Comparación similar en el Nuevo Testamento. Sería interminable recopilar una Colección de esta Naturaleza; Homero retrata a uno de sus Héroes rodeado por sus Enemigos mediante la imagen de un Asno en un Campo de Trigo, azuzado por todos los Niños del Pueblo, sin que por ello se mueva ni un ápice: y a otro que se voltea de un lado a otro en la Cama por Resentimiento, lo compara con un Pedazo de Carne que se cocina en las Brasas. Este particular Falencia de los Antiguos abre un enorme Terreno para las Burlas de los Ingenios insignificantes, quienes pueden reírse de las Indecencias pero no se deleitan en lo Sublime de esta clase de Escritos. El actual Emperador de Persia, conforme a esta Manera Oriental de Pensar, se autodenomina, entre muchos otros Títulos pomposos, El Sol de la Gloria y La Nuez Moscada de las Delicias. En suma, para terminar con todos estos Reparos contra los Antiguos y, en particular, contra aquellos de Climas más tórridos en cuya Imaginación prosperan el Calor y la Vida, debemos considerar que la Regla de observar lo que los Franceses llaman la Biénseance en una Alusión se ha descubierto en Tiempos más recientes, y en Regiones más frías de este Mundo, donde compensamos nuestra falta de Fuerza y Espíritu mediante una escrupulosa Exquisitez y Exactitud en nuestras Composiciones. Nuestro Compatriota Shakespear era un notable Ejemplo de este tipo de Genio.
-----No puedo concluir estas Ideas sin hacer la salvedad de que Píndaro era un gran Genio de primera Clase, a quien la Impetuosidad y un Fuego natural impulsaban a crear vastas Concepciones de las cosas y nobles Ocurrencias de la Imaginación. Al mismo tiempo, ¿hay algo más ridículo, para Hombres de Imaginación sobria y moderada, que imitar la Manera de Escribir de este Poeta, como en esas monstruosas Composiciones que entre nosotros circulan con el nombre de Pindáricas? Cuando veo que la Gente copia Obras que, tal como Horacio las representó, son singulares en su tipo e inimitables; cuando veo a los Hombres seguir la Irregularidad como Regla, y mediante pequeños Trucos del Arte perseguir los más ilimitados Vuelos de la Naturaleza, no puedo sino aplicarles este Pasaje de Terencio:

-- Incerta haec si tu postules
Ratione certa facere, nihilo plus agas,
Quam si des operam, ut cum ratione insanias.


-----En resumidas cuentas, un Escritor Pindárico moderno, comparado con Píndaro, es como una Religiosa entre los Camisardos comparada con una Sibila de Virgilio: Está la Distorsión, la Mueca y la Apariencia, pero nada hay del divino Impulso que eleva la Mente sobre sí misma y hace del Sonido algo sobrehumano.
-----Hay otro tipo de gran Genio al que ubicaré en una segunda Clase, no porque lo considere inferior al primero, sino por mero afán de Distinción, pues se trata de una especie diferente. Esta segunda Clase de gran Genio comprende a aquellos que se han formado mediante Reglas, y someten la Grandeza de sus Talentos naturales a las Correcciones y Restricciones del Arte. Tal era el Genio, entre los Griegos, de Platón y Aristóteles; entre los Romanos, de Virgilio y Cicerón; entre los Ingleses, de Milton y Sir Francis Bacon.
-----El Genio en ambas Clases de Autores puede ser igualmente grande, pero se muestra de diferente Forma. En la primera, es como un rico Suelo en un Clima benéfico, que produce una Tierra Salvaje poblada de nobles Plantas que se yerguen en un millar de hermosos Paisajes, sin ningún Orden o Regularidad. En la otra, es como el mismo Suelo fértil, en el mismo Clima, que ha sido labrado en Senderos y Vergeles, y moldeado primorosamente por la Destreza del Jardinero.
-----El gran Peligro para este último tipo de Genios es restringir demasiado sus propias Habilidades mediante la Imitación ni formarse a sí mismos como meros Modelos, sin permitir el Desarrollo completo de sus propios Dones naturales. La Imitación de los mejores Autores no se compara con un buen Original; y creo que hay pocos Escritores que hayan tenido una Repercusión extraordinaria en el Mundo y que no poseyeran al mismo tiempo algo en su Manera de pensar o de expresarse que fuera peculiar y enteramente propio.
-----Es curioso considerar cuántos grandes Genios se echan a perder a causa de Nimiedades.
-----Una vez vi a un Pastor, dice el famoso Autor Italiano, cuya manera de divertirse en Soledad consistía en arrojar unos Huevos hacia arriba y atraparlos cuando caían, sin romperlos: Proeza en la cual había adquirido tal grado de Perfección, que podía mantener unos cuatro en el Aire, durante varios Minutos, mientras caían a su debido turno en sus Manos. Creo, dice el Autor, que nunca vi mayor Severidad en el Rostro de este Hombre; pues en virtud de su maravillosa Perseverancia y Aplicación, había contraído la Seridad y Gravedad de un Consejero Privado; y no pude sino reflexionar acerca de esto: Que la misma Asiduidad y Atención, aplicada correctamente, podría haberlo convertido en un Matemático más grande que Arquímedes.

C.


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