N° 196


E-mail this post



Remember me (?)



All personal information that you provide here will be governed by the Privacy Policy of Blogger.com. More...



Lunes, 15 de Octubre de 1711


Est Ulubris, animus si te non deficit æquus.- Hor. I Ep. xi. 30.

True happiness is to no place confined, / También hallarás la Felicidad en Ulubra,
But still is found in a contented mind / Si te mantienes ecuánime.


Sr. ESPECTADOR,

-----Hay un Defecto particular que he observado en la mayoría de los Moralistas de todas las Épocas, y es que siempre declaran ser felices e infunden aliento a otros para que lo sean. Éste es un Estado al que no se llega en esta Vida, por lo tanto yo le encomendaría que hablara con un Tono más humilde que el usado por sus Predecesores, y que en lugar de ufanarse de su felicidad, nos instruya únicamente en la Sencillez. Los Pensamientos de aquel que quiera ser discreto, y apunte a las cosas prácticas, deberían versar sobre cómo aliviar nuestro Dolor, más que en cómo promover nuestra Dicha. Hay que evitar toda Gran Inquietud, mas la Gran Felicidad no se puede alcanzar. La Gran Lección consiste en la Equanimidad, la Estabilidad de Espíritu que está apenas por encima de la Jovialidad y por debajo del Júbilo. Siempre conviene alentar la Jovialidad si un Hombre no sufre Dolor, pero el Júbilo siempre debería ser accidental en el Hombre prudente: Debería surgir naturalmente en la Ocasión, y la Ocasión rara vez lo amerita, pues los Temperamentos a los que les hace falta el Júbilo para quedar complacidos son como esos Cuerpos que se reblandecen sin que les haga falta el Brandy. Por eso yo siempre digo que el Precepto debe ser: Relájate. Sólo la Mente disoluta y desbocada requiere, para salir de su Inactividad, que la azuzen con grandes Risotadas y Placeres sensuales.
-----Conozco a un Par de viejos Muchachos que se reúnen todos los Días para fumarse unas Pipas, y gracias a su Afecto mutuo, aunque son Hombres de Negocios, siempre muy ajetreados en el Mundo, disfrutan de una Tranquilidad más apacible que la que lograrían por sí mismos si leyeran cualquier Capítulo de Séneca. La Indolencia del Cuerpo y de la Mente, cuando no nos proponemos nada más, se puede disfrutar con frecuencia; pero la Búsqueda misma de la Felicidad conlleva una cierta Agitación que, al Hombre que vive entre Comidas mesuradas, Conversaciones amigables y cómodas Modorras, no le preocupan en absoluto. Mientras que los Hombres refinados hablan sobre la Tranquilidad, aquel la posee.
-----Lo que trato de decirle con estos Balbuceos, Sr. ESPECTADOR, es que Usted debería hablar de este Modo de Vida que los Hombres sencillos pueden seguir para colmar de Satisfacción el Espacio de sus Horas. Es una Circunstancia lamentable que la Sabiduría, o como Usted la llama, la Filosofía, pueda proveer Ideas sólo a los Eruditos; y que un Hombre deba ser Filósofo para saber cómo pasar el Tiempo de manera agradable. Sería, por lo tanto, digno de su Esfuerzo que pudiera echar una Luz esclarecedora sobre aquellas Relaciones y Afinidades entre los Hombres que tornan a sus Conversaciones tan gratas, de manera que, en comparación, los más altos Talentos no brindarán sino Placeres impotentes. Hallará Descripciones y Discursos que harán del Sillón junto al Hogar de un Artesano honesto un Lugar tan entretenido como su propio Club lo es para Usted. La Afabilidad cuenta con innumerables Fuentes de Placer; y la Representación de la Vida doméstica, llena de Gratificaciones naturales (en lugar de las Vejaciones necesarias, sobre las que generalmente insisten los Escritos de los Ingeniosos) será un muy buen Oficio para la Sociedad.
-----Las Vicisitudes del Trabajo y el Descanso en las Regiones más humildes de la Humanidad transcurren con esa suerte de Gusto que expresamos mediante la Palabra Confort; y Usted, que es un Espectador, debería tratar el Tema, así como los otros que parecen ser de orden más especulativo, pero que en realidad son menos instructivo. En una palabra, Señor, quisiera que Usted dedicara sus Pensamientos para Provecho de aquellos a quienes les hacen más falta; muestre que la Simplicidad, la Inocencia, la Industriosidad y la Templanza son Artes que llevan a la Tranquilidad, tanto como lo hacen el Aprendizaje, la Sabiduría, el Conocimiento y la Contemplación.

----------Soy, Señor,
---------------Su más Humilde Servidor
,

T. B.


Sr. ESPECTADOR, ------------------------------Hackney, 12 de Octubre.
-----Soy una de las Mujeres a las que Usted reivindicó con tanta Justicia hace un tiempo, cuando reconoció que yo dominaba a la perfección el Abanico, y que lo usaba con sumo Conocimiento y Destreza. Ciertamente el Mundo, por malo que sea, deberá admitir que ante un Acceso de Risa, súbitamente recobro mi Compostura, me inclino cortésmente, y dejo caer mis Manos sobre mi Regazo, en el mismo instante en que cierro mi Abanico, como harían las mejores Mujeres de Inglaterra. Me deleita enormemente haber obtenido su Atención y Aprobación; y aunque a otras Jóvenes les dé Envidia, yo triunfaré, y exigiré un Rincón de su Amistad. Usted deberá, por lo tanto, permitirme que le exponga el estado actual de mi Mente. Estaba leyendo su Espectador del día 9, cuando pensé que la Circunstancia del Asno dividido entre dos Haces de Heno, que afectaban igualmente sus Sentidos, era un Representación de mi actual Condición: Pues debe saber que estoy extremadamente enamorada de dos jóvenes Caballeros que en este momento me cortejan. Una no debe esconder nada cuando pide Consejo, así que admito que soy muy enamoradiza y propensa al Deseo. Mi Amante Will es muy rico, y mi Amante Tom es muy apuesto. Puedo quedarme con cualquiera de ellos, cuando me plazca; pero cuando debato la Cuestión en mi Cabeza, no puedo elegir a Tom por miedo a perder los Bienes de Will, ni entrar en la Propiedad de Will y decir adieu a Tom. Soy muy joven, y sin embargo nadie en este Mundo, querido Señor, está más pendiente de aprovechar las Oportunidades que yo. ¡Tom es la Criatura más alegre y despreocupada! Baila bien, es educado, y me entretiene a toda Hora y en toda Estación: Oh, ¡y es una Dicha para mis Ojos! Ahora bien, Will es tan rico y cuidadoso del Deber... ¿Cuántos bellos Trajes debe vestir Tom para seducirme? Pero entonces se me ocurre inmediatamente que un Hombre en sus Circunstancias es el más pobre de todos. En resumen, he examinado mis dos Deseos, el Amor y la Avaricia, y habiendo sopesado rigurosamente el Asunto, comienzo a pensar que la Pasión aguantará durante más tiempo que el Aprecio; por lo tanto, si Usted no tiene nada que decir para oponerse, escogeré a Will. ¡Ay, pobre Tom!

----------Su Humilde Servidora,

---------------BIDDY LOVELESS.

T.


ÍNDICE GENERAL
Sobre el blog

-------------

TRADUCTORES
  • Diego M. dell'Era
  • Agustina Fracchia
  • Jerónimo Ledesma
  • Miguel Rosetti
  • Alonso Ruvalcaba
  • Ramiro Vilar

-------------

ILUSTRADORES
  • Diana Benzecry
  • Guadalupe Silva

-------------

EL ESPECTADOR: ARCHIVO

-------------

LINKS

-------------

-------------