Miércoles, 30 de Mayo de 1711.
Cum talis sis, utinam noster esses!
-----Las siguientes Cartas son tan agradables que no dudo que divertirán al Lector tanto como a mí. No me queda nada más por hacer para el Entretenimiento del Día que levantar la Frase con que concluye la Carta de Cambridge y colocarla al Frente de mi Escrito; y esto con el fin de mostrarle al Autor que deseo su Compañía con tanta Vehemencia como la que él pone al invitarme a ser su

-----“Señor
-----Les envío las adjuntas para que sean insertadas (si las cree usted dignas de ello) en sus Spectators, en los cuales campea un Genio tan sorprendente que a nadie deberá maravillar que la Humanidad entera trate de entrar de algún modo a un Diario que vivirá por siempre.
-----En cuanto al Asunto de Cambridge, el Humor fue manejado realmente en la Manera que describí. Sin embargo, tiene usted completa Autorización para sacar o poner lo que le parezca oportuno. Ya he tenido la Satisfacción de verlo tomarse esa Libertad con algunas cosas que le envié antes.
-----Siga así, Señor, y prospere. Tiene usted los mejores Deseos,
------------------------------------------------------Señor,
----------------------------------------------------------de Su Humilde Servidor
------------------------------- ----------------------------muy Afecto y Agradecido.”

-----“Sr. Espectador, --------------------------------------------------------Cambridge

-----Bien sabe Usted que es de la mayor Importancia aclarar los Títulos y que conviene hacerlo en el Momento oportuno; por esa Razón le escribo ahora para asegurarle que el Club de las Caras Feas fue originariamente fundado en CAMBRIDGE durante el alegre Reinado del R...y C...rlos II. Como en las grandes Acumulaciones de Personas no es difìcil encontrar Miembros para semejante Club, se temía entonces (recuerdo) que, ante la Intención de cenar todos juntos, el Recinto de CLARE HALL (el más feo de la ciudad en esa Época, aunque ahora el más bonito) no fuera lo suficientemente grande para albergar con ELEGANCIA a toda la Compañía. Se cursaron numerosas Invitaciones, pero muy pocas fueron aceptadas sin Resistencia. Uno arguyó que estando en una Librería de Londres, una Dama panzona había querido besarlo. Fue ciertamente excusado por ello, pero la Evidencia luego demostró que en verdad en Londres una había expresado Deseos de besarlo pero sólo porque era Limpiabolsillos, y mientras él la besaba, ella le robó todo su Dinero. Otro quería eximirse por un Hoyuelo en el Mentón, pero se le pudo probar que al entrar en una Sala causó el Aborto de una Mujer y Ataques de Pánico en dos Niños. Un Tercero alegó que una Dama lo había confudido con uno de los Caballeros más apuestos de la Universidad: pero investigando se descubrió que la Dama había perdido recientemente uno de sus Ojos y que el otro estaba en franco Declinar. Un Cuarto aportó en su Defensa unas Cartas del Campo, en las cuales un Caballero le ofrecía a su Hija, quien se había enamorado de él, junto con una buena Fortuna: pero se reveló que la joven Dama ya tenía un Amorío y quería fugarse con el Cochero del Padre; por lo cual se supuso que la Simulación de haberse enamorado de él sólo tenía como fin el estar bien casada. Era placentero escuchar las diversas Excusas que se hacían, en tanto algunas de ellas tenían tanto Interés en ser excusadas como si huyeran del Castigo mismo de un Sheriff; sin embargo, la Sociedad fue al fin constituida y se designaron sus Funcionarios; y se fijó el Día del Evento que tendría Lugar en Venison Season. Un agradable Miembro del King’s College (habitualmente llamado Cangrejo por su Mirada amarga y que era el único que no trató de desentenderse) fue nombrado Capellán; y no faltaba nada salvo que alguno se sentara en el Sillón, como Presidente, al Extremo superior de la Mesa; y allí las Negociaciones se atascaron, pues no había allí ninguna Disputa de Superioridad. Este Asunto hizo tanto Ruido, que el mismo R...y, que estaba entonces en New-Market, lo supo y se divirtió alegre y graciosamente diciendo que no podría estar allí en Persona pero que enviaría un Yunta de Cabrones.
-----Desaría, Señor, que eche Luz verdadera sobre este Asunto para que la Posteridad no se vea mal informada en una Cuestión tan importante: pues cuando el Hombre Sabio que va a escribir su verdadera Historia comunique al Mundo que usted recibió un Diploma de un Club de Feos en Oxford, y que en Virtud del tal Diploma fue admitido en el Club, ¡qué erudita Guerra se desatará entre los futuros Críticos sobre el Original de ese Club, que ambas Universidades disputarán con Vehemencia! Y quizás algún duro Autor Cantábrigo pueda afirmar atrevidamente que la Palabra OXFORD fue una Interpolación de algún Oxoniano en el lugar de CAMBRIDGE. Será mejor zanjar este Asunto mientras tenga Vida; pero espero que el Afecto por su Madre no lo vuelva parcial hacia su Tía.
-----Mi Opinión, Señor, es ésta: aunque no puedo hallar ningún antiguo Registro de Actas de la Sociedad de las Caras Feas, con respecto a su Desempeño público; con respecto al privado ciertamente tienen la Antigüedad de su Lado. Estoy persuadido de que muy difícilmente cederían su Prioridad a los Descansados, y la existencia de los Descansados coincide con la de la propia Universidad.
-----Aunque bien sabemos, Señor, que no carece de Motivos para hacer Justicia, me han encomendado que le diga que está usted invitado a ser admitido ad eundem en Cambridge; y creo que puedo aventurarme sin peligro a transmitirle esto como un Deseo de toda la Universidad.

"Al Señor Espectador
La Humilde Petición de WHO y WHICH
Visto
que sus Peticionantes se encuentran en Condición abandonada y marginal, ignoramos a quién debemos dirigirnos para obtener un Desgravio, pues casi no hay Hombre vivo que no nos haya insultado. No, y lo decimos con Pena, ni siquiera Usted, a quien imaginaríamos el último de toda la Humanidad con un Proceder semejante, puede negar livianamente no habernos dado Razones para la Protesta. Descendemos de antiguas Familias y hemos mantenido nuestro Honor y Dignidad durante muchos Años, hasta que nos suplantó el Comodín THAT. ¿Con cuánta Frecuencia nos hemos visto agredidas por el Clero en el Púlpito y los Abogados en el Estrado? Es más, ¿cuán a menudo hemos oído en la más civilizada y augusta Asamblea del Universo, para nuestra gran Mortificación, estas Palabras: That THAT that noble L...d urged? [Aquello QUE aquel noble Lord solicitó?], lo cual, si a uno de nostros se hubiera hubiera hecho Justicia, habría sonado más noble así, That WHICH that noble L...d urged [Lo Que ese noble Lord solicitó]. Los propios Senadores, los Guardianes de la Libertad Británica, nos han degradado y han preferido el THAT a nosotras; y todavía no se sancionó ningún Decreto en nuestra contra. En las Actas mismas del Parlamento, en las cuales debería hacerse Honor a los derechos de todo Cuerpo, Palabra o Cosa, nos encontramos sin uso o mal usadas. En el primer y mejor Libro de Oraciones que se les enseña a los Niños, aprenden a emplearnos mal: Our Father WHICH art in Heaven [Padre Nuestro QUE estás en el Cielo] debería ser Our Father WHO art in Heaven [Padre nuestro QUIEN estás en el Cielo], e incluso una Junta, tras largos Debates, se negó a realizar la Modificación. En nuestra Confesión general decimos: Spare Thou them, O God, WHICH confess their Faults [Perdona, Señor, a los QUE confiesan sus Faltas], lo que debería ser WHO confess their Faults [QUIENES confiesan sus Faltas]. ¿Qué Esperanza podemos tener de que se nos haga Justicia, cuando los mismos Hacedores de nuestras Plegarias y Leyes, y los más cultivados de todas nuestras Facultades, parecen estar confederados en nuestra contra, si nuestros propios Enemigos deben ser nuestros Jueces?
-----El Proverbio Español dice: Il sabio muda conscio, il necio no, es decir, El Sabio muda de Opinión, pero el Necio no. De modo que Usted, Señor, nos parece la Persona indicada para apelar, pues sabemos que puede ser convencido y modificar su Juicio. Usted está capacitado para resolver este Asunto y a Usted remitimos nuestra Causa. Deseamos que nos asigne a cada una Terrenos y Fronteras; y que en adelante podamos disponer cada una de lo propio. Desearíamos que nuestro propio Concejo nos escuchara pero tenemos que en sus mismos Alegatos traicionen nuestra Causa: además, hemos sido oprimidas tantos Años, que no podemos presentarnos de otro modo que in forma pauperis. Todo lo cual considerado, esperamos que se complazca Usted en realizar lo que corresponda al Derecho y la Justicia.
R. --------------------------------------------------------------Sus Peticionantes y Cía.”





Martes, 29 de Mayo de 1711
Non convivere licet, nec urbe tota
Quisquam est tam prope tam proculque nobis.
Marc.

Mi amigo Will Honeycomb es de esos que suelen estar muy ausentes en las Conversaciones; aquellos que los Franceses llaman reveurs o distraits. Anoche, poco antes del Club, caminamos por el jardín de Somerset, donde Will recogió un guijarro rarísimo que, dijo, le serviría de presente para un Amigo suyo, un eminente Virtuoso. Caminamos un rato; después, me detuve con la Vista hacia el Oeste; Will sabe que ésa es mi Forma de preguntar la Hora cuando es de tarde; de inmediato sacó su Reloj y me dijo que aún teníamos siete Minutos. Dimos un par de Vueltas más; entonces, para mi Sorpresa, lo vi lanzar su Reloj al Támesis y con gran Calma guardarse en su lugar el Guijarro hallado un poco antes. Yo, que tengo una Aversión natural contra las muchas Palabras, y que ser Mensajero de malas Noticias no me gusta –especialmente cuando es demasiado tarde para que esas Noticias sirvan de algo–, no dije nada: ya se daría cuenta de su Error a su debido Tiempo; continué mi Paseo reflexionando sobre estas Distracciones, y decidí que serían la Materia de una Especulación futura.
-----Más me convencí de mi Decisión, cuando consideré que éstos son, muy comúnmente, Defectos de Hombres de gran Sentido, que ayudan a mantener la buena Reputación de aquel Proverbio latino que Dryden tradujo en estos versos:

Great Wit to Madness sure is near ally’d
And thin Partitions do their Bounds Divide.

Percibirá mi lector, espero, que distingo entre un Hombre Ausente porque piensa en otra Cosa de aquel que lo está porque en nada piensa. Éste es una Criatura demasiado inocente para que la consideremos; pero las Distracciones de aquél bien pueden, creo, conferirse a alguna de las siguientes Razones.
-----O bien la Mente está totalmente fija en alguna Ciencia, como es el Caso de los Matemáticos u otros Eruditos, o abstraídas por una Pasión violenta, como la Ira, el Miedo, el Amor, que ata a la Mente a un Objeto distante; por último, estas Distracciones pueden proceder de una Vivacidad, de una Inconstancia en el Temple de ese Hombre que, al tiempo que crea un infinito Número de Ideas, lo empuja, le impide quedarse y meditar en una Imagen en particular. Nada entonces más extraño que los Pensamientos y los Conceptos de un Hombre así: ni los ocasiona su Compañía ni los Objetos que lo rodean. Cuando uno piensa que está admirando a una bella Mujer, resuelve un Problema euclidiano; cuando parece leer la Gazette de París es muy posible que esté deshaciendo y rehaciendo la Fachada de su Casa de Campo.
-----Al Tiempo en que me entrego a la Exposición de esta Debilidad en los Otros, confieso: yo alguna vez padecí de esta misma Debilidad. Mi Método para conquistarla fue una Resolución muy fuerte de aprender algo de cada Cosa que me veía obligado a escuchar u observar. Hay una Forma de pensar –si es que un Hombre logra atenerse a ella– mediante la cual puede sacar algo de todas las Cosas. Hoy me es posible hallar Chispazos de buen Sentido, Forcejeos de Razón el la Conversación de un Payaso, con tanta Satisfacción como los más resplandecientes Periodos del más acabado Orador; y puedo ordenarle a mi Atención fijarse en un a Marioneta o en una Ópera o en Otelo o en Hamlet. Soy buena Compañía pues, aunque digo poco de mí mismo, mi Atención hacia los Otros y las Señas de Aprobación que otorgo muestran suficientemente que de verdad me encuentro entre mis Acompañantes. Will Honeycomb, por su Parte, aunque un Tipo Inteligente, cada Día hace y dice cien Cosas que, según confesará después con Franqueza natural, eran en cierto Modo mal à propos.
-----El otro Día, por Casualidad, entré a una Cafetería donde Will se encontraba, de pie, en medio de varios Escuchas que él había reunido, y para quienes describía la Persona y el carácter de Moll Hinton. Mi Aparición lo hizo pensar en mí sin llevarlo a comprender que yo, de hecho, estaba ahí. Así, con la vista clavada en mi Persona y para Sorpresa de su Auditorio, rompió su Arenga inicial y dijo: “Piensen, por ejemplo en mi Amigo (aquí mencionó mi Nombre), él es un Hombre que piensa muchísimo pero nunca abre la Boca: les garantizo que en este preciso Momento debe estar metiéndose a una Cafetería allá por el ’Change. Me tocó ser su Fiador durante la Conspiración Papal, cuando lo tomaron por jesuita.” Si me hubiera visto un poco más de Tiempo, sin duda me habría descrito tan minuciosamente, sin siquiera considerar qué lo había llevado a hacerlo, que toda la Compañía necesariamente me habría descubierto; por esa Razón, y recordando aquel refrán: Ojos que no ven, Corazón que no siente, salí de ahí. Una Hora después me encontré con Will, quien me preguntó, de excelente Humor, dónde en la Tierra es que me había metido, pues no me había visto en ya tres días.
-----El señor Bruyere nos ha dejado, como mucho Humor, el Carácter del Hombre ausente, que él ha hecho parecer una agradable Extravagancia. Con él concluiré este Papel.
-----“Menalcas –dice ese Autor excelente– baja de Mañana, abre la Puerta para salir pero la cierra de nuevo porque se da cuenta de que tiene puesta aún su Gorra de dormir; se examina más a Conciencia y descubre que sólo esta mediorrasurado, que trae la Espada en el Lado derecho, las Medias a la Altura de los Tobillos, la Camisa sobre el Jubón. Ya vestido va a la Corte, entra al Salón y, avanzando muy erguido bajo un Candelabro, su Peluca se le atora y se queda colgando en el Aire. Todos los Legisladores ríen, pero Menalcas se carcajea, y busca alrededor a la Persona causante de la Mofa. Sale al Portón de la Corte, donde halla un Coche, al que toma por suyo; se sube rápidamente, y el Cochero arranca: cree que lleva a su Patrón. Cuando se detiene, Menalcas salta del Coche, cruza un Patio, asciende la Escalera, atraviesa las Recámaras con la mayor de las Familiaridades, échase en un Sillón, y cree estar en Casa. Cuando, por fin, llega el Amo de la Casa, Menalcas se levanta a recibirlo, lo invita a sentarse. El otro Caballero se encuentra cansado, y sorprendido; Menalcas también; desea a cada Instante que la impertinente Invitado acabe por fin con tan tediosa Visita. Llega la Noche, y Menalcas no sale de su Engaño.
-----Cuando está jugando Backgammon, pide un buen Vaso de Vino y Agua; es su turno; en una Mano tiene el Cubilete y en la otra el Vaso; la Sed lo Apremia, y el Tiempo también: al mismo Tiempo se toma los Dados de un Trago y sobre el Tablero lanza el Vino; escribe una carta, y pone la Arena en el Tintero; escribe otra, y confunde al Destinatario: Un Noble recibe una de las Cartas; la abre y lee esto: “Querido Juanito, por favor, en cuanto recibas esta Carta, tráeme suficiente Heno para todo el Invierno.” Su Granjero recibe la otra, y le sorprende leer lo siguiente: “Muy Señor Mío, con total Sumisión y Humildad he recibido la Orden de Vuestra Gracia de…” Si se le ve en un Banquete, Piezas de Pan se acumularán alrededor de su Plato: el resto de la Mesa también quiere Pan, por cierto, tal como quieren Cuchillos y Tenedores, que Menalcas no les deja mucho Tiempo. A veces, de Mañana, apresura a toda la Familia, y al final sale sin esperar ni el Coche ni la Comida, y durante todo ese Día se le verá en la Ciudad entera excepto en ese Lugar al que debía llegar a esa Cita de Negocios. Suele pensarse de él cualquier Cosa que Melancas no es: un Estúpido, pues nada escucha; un Tonto, pues habla solo y hace cien Caras y Gestos involuntarios; un Pedante, pues mira a uno de frente, e ignora el Saludo que se le hace: la Verdad es que tiene los Ojos abiertos pero no los usa, no ve a nadie, no ve nada. Una vez venía de su Casa de Campo y sus propios Sirvientes intentaron asaltarlo, y lo lograron: le pusieron una Antorcha al Cuello, y le pidieron entregara el Bolsillo; lo hizo y cuando llegó a casa dijo a sus Amigos que le habían robado; ellos pidieron Detalles: “Pregúntenles a mis Sirvientes –contesta Menalcas–, ellos estaban conmigo.”



Lunes, 28 de Mayo de 1711.


Ut tu Fortunam, sic nos te, Celse, feremus.- Hor.

Nada es más común que encontrar un Hombre a quien, por las Observaciones generales de su Porte, uno considera de Temperamento uniforme, y que sin embargo está sujeto a Cambios de Humor y Arranques de Pasión tan inexplicables, que es menos parecido a sí mismo y difiere tanto del Hombre que uno creía ver al principio, como dos Personas distintas entre sí. Ello procede del Ansia de formarnos algún tipo de Ley de la Vida para nosotros mismos, o fijarnos alguna Noción de las cosas en general, lo cual nos afecta de tal manera que creamos Hábitos acordes tanto en nuestras Mentes como en nuestros Cuerpos. La Negligencia resultante nos deja expuestos no solo a la inadecuada Levedad en nuestra Conversación, sino también a la misma Inestabilidad en nuestras Amistades, Intereses y Alianzas. Un Hombre que es un mero Espectador de lo que sucede a su alrededor, y no se involucra en los Asuntos de los Hombres bajo ninguna Consideración, no es sino un pésimo Juez de los secretos Movimientos de sus Corazones, así como del Grado en el cual se provocan tales Alteraciones visibles en una misma Persona: Pero al mismo tiempo, cuando un Hombre no está en absoluto preocupado por los Efectos de tales Inconsistencias en el Comportamiento de los Hombres del Mundo, la Especulación debe ser en sumo Grado divertida y a la vez instructiva; y sin embargo, para disfrutar de tales Observaciones con el mayor Deleite, debería estar situado en un Puesto de Dirección, y tener a su cargo el despacho de sus Fortunas. Por lo tanto, me he divertido maravillosamente con unos Fragmentos de la Historia secreta que el Anticuario, mi buen Amigo, me prestó como Curiosidad. Se trata de las Memorias de la Vida privada de Faramond de Francia. "Faramond", dice el Autor, "era un Príncipe de infinita Humanidad y Generosidad, y al mismo tiempo el Compañero más agradable y bromista de su Época. Tenía una peculiar Preferencia (que hubiera sido desafortunada en cualquier otro Príncipe): Pensaba que no podía haber Placer exquisito en la Conversación sino entre Iguales; y se lamentaba, con un dejo de humor, de que vivía en todo momento entre la Multitud, pero era el único hombre en Francia que nunca podría disfrutar la Compañía. A causa de este Hábito mental, las Divagaciones a la Medianoche, a las que asistía sólo uno de sus Sirvientes de Recámara, hacían sus Delicias: En dichas Excursiones conocía Hombres (cuyo Temperamento tenía Intenciones de probar) y los encomendaba en privado a la Observación de su primer Ministro. En general, sucedía que tan pronto como alimentaban Esperanzas de prosperar, descuidaban el Trato hacia el Rey, quien solía comentar en tales Ocasiones: 'Es una gran Injusticia acusar a los Príncipes de perderse al gozar de la Buena Fortuna, cuando hay tan pocos que puedan soportar con Constancia el Favor de sus Criaturas mismas'". En estas ligeras sugerencias, el Autor introduce un Pasaje que da una buena Idea del inusual Genio de Faramond. El Príncipe se encontró con un Hombre, a quien había sometido a todas las Pruebas de costumbre que preparaba para aquellos a quienes pretendía conocer minuciosamente, y le dijo su Propósito: En Conversación con él, un Día le dio la Oportunidad de responder 'con cuánto daría por satisfechos todos sus Deseos'. A continuación, el Príncipe se dio a conocer como tal, dobló la Suma, y le habló de la siguiente manera: "Señor, Ud. tiene el doble de lo que deseaba, por la Gracia de Faramond; pero asegúrese de darse por satisfecho con ello, pues es lo último que recibirá. Yo, desde este Momento, lo considero de mi propiedad; y para convertirlo verdaderamente en mío, le doy mi Palabra Real de que Ud. nunca será menos o más de lo que hoy es. No responda (concluyó el Príncipe, sonriendo); disfrute la Fortuna que le concedo, que ciertamente excede mi Condición; pues Ud., de aquí en más, no tiene nada que temer, ni nada que desear".
-----De esta forma, habiendo elegido y comprado un Amigo y Compañero, Su Majestad disfrutaba de todos los Placeres de un agradable Hombre particular y un poderoso Monarca: se aplicaba a sí mismo, junto con su Compañero, el Nombre de Alegre Tirano; pues su Castigo para los Cortesanos que caían en la Insolencia o la Insensatez no consistía en un Acto de Público Reproche, sino en ponerlos al descubierto por sus Anhelos. Si observaba que un Hombre era intratable para sus Superiores, hallaba una Oportunidad de tomar Nota favorablemente de él, y tornarlo insoportable. Sabía que todas sus Apariencias, Palabras y Acciones tenían una Interpretación; y a su Amigo Monsieur Eucrate (pues así se llamaba), dotado de un Alma grande y carente de Ambición, podía comunicarle todos sus Pensamientos, sin temer que hiciera un Uso artero de dicha Libertad. Grande era su Deleite cuando se reunían en privado para reflexionar sobre lo que había acontecido en público.
-----Para colmar de Poder a algún Necio en su País, Faramond solía hablarle frente a toda la Corte, y con un simple Susurro le hacía despreciar a todos sus antiguos Amigos y Conocidos. Había alcanzado el Conocimiento de los Hombres mediante largas Observaciones, al punto que declaraba ser capaz de alterar el Caudal entero de Sangre en el Temperamento de algunos, con sólo hablarles tres veces. El Príncipe tenía en su Poder vastas Fortunas, cuyos meros Perseguidores le proporcionaban un Entretenimiento constante, pues era capaz de manipularlos dándoles el Trato que se merecían. Con una hábil Caída de Ojos y media Sonrisa, hacía que dos Muchachos que se odiaban se abrazaran y posaran sus Cabezas sobre sus Hombros, con tal Fervor que parecía que realmente seguían sus propias Inclinaciones, como si pretendieran ahogarse mutuamente en el Abrazo. Cuando estaba de buen Humor, preparaba la Escena junto con Eucrate, y en una Noche pública ponía en Movimiento las Pasiones de toda la Corte. Le agradaba ver a una Belleza altanera apreciar el Aspecto de un Hombre que por mucho tiempo había despreciado, sólo porque había observado cómo Faramond se había dignado dirigirse a él; y también le complacía ver al Amante soñar con más altas Esperanzas, en lugar de perseguir a la Dama por quien hasta ayer desfallecía. En una Corte donde los Hombres profesaban su Afecto en los términos más audaces, y sus Aversiones en los más temerosos, era una cómica Mezcla de Incidentes ver cómo se despojaban de sus Disfraces en un Caso, y cómo los adornaban aun más en el Otro, de acuerdo con el Favor o la Desgracia que acaeciera a los respectivos Objetos de la Aprobación o Desestimación de los Hombres. Lleno de Júbilo al ver las Pequeñeces de la Humanidad, Faramond solía decir: 'Así como puedo quitarle los Cinco Sentidos a un Hombre, puedo darle otros Cien. El Hombre en Desgracia pierde inmediatamente todos sus Dones naturales, y aquel que es de mi Agrado, gana súbitamente los atributos del Ángel'. 'Y ello', llegaba a especular, 'no debe ocurrir sólo en las Partes menores de mi Corte, sino también entre los Hombres mismos, que se tendrán en más o en menos, según se hayan granjeado el Favor de la Corte'.
-----Un Monarca como Faramond, que poseía Ingenio y Humor, debe haber gozado de Placeres que ningún otro Hombre tendrá Oportunidad de disfrutar. No dispensó Fortuna sino a aquellos que con seguridad no se verían afectados por el Arrebato al recibirla; hizo un noble y generoso Uso de sus Observaciones; y no estimó a sus Ministros por la Simpatía que le profesaran, sino por la Utilidad que brindaran al Reino. Por estos Medios, el Rey aparecía en cada Oficial del Estado: y ningún Hombre tenía Participación en el Poder si no demostraba una Semejanza, en cuanto a la Virtud, con Faramond.
R.



Sábado, 26 de Mayo de 1711
Omnis Aristippum decuit color & status & res.-Hor.
pendiente...



Viernes, 25 de Mayo de 1711

Pendent opera interrupta-- . Virg.

En mi Escrito del último Lunes, hice referencia a algunas Instancias generales respecto de aquellos hermosos Trazos que complacen al Lector en la antigua Canción de Chevey-Chase. Procederé aquí, de acuerdo con mi Promesa, a considerarla más particularmente y a mostrar que los Sentimientos en esta Balada son extremadamente naturales y poéticos, y están repletos de esa majestuosa Simplicidad que admiramos en los más grandes de los antiguos Poetas: Por esta razón citaré varios pasajes de la misma, en los cuales se presentan los mismos Pensamientos que encontramos en otros tantos Pasajes de la Eneida; de lo cual no pretendo inferir que el Poeta (quienquiera que haya sido) se haya propuesto la Imitación de estos Pasajes, tanto como que lo que lo guiaba era el mismo Tipo de Genio Poético, y el mismo Tipo de Copia de la Naturaleza.
-----Si esta antigua Canción hubiera abundado en Giros Epigramáticos y Cuestiones de Ingenio, habría quizás apelado al erróneo Gusto de algunos Lectores; pero nunca se habría convertido en el Deleite de la Gente común, ni avivado el Corazón de Sir Philip Sidney como el Sonido de la Trompeta; es sólo la Naturaleza la que puede provocar este Efecto, y agradar tanto a aquellos Gustos más desprejuiciados como a los más refinados. Debo de todas formas permitirme disentir con tan magna Autoridad como es la de Sir Philip Sidney, en el Juicio que ha legado acerca del grosero Estilo y la nociva Apariencia de esta anticuada Canción; pues hay varias Partes en las que no sólo el Pensamiento sino también el Lenguaje es majestuoso, y la Métrica sonora; cuando menos, su Apariencia es mucho más hermosa que la que se presenta en muchos de los Poetas de los Tiempos de la Reina Elizabeth, como podrá apreciar el Lector en varias de las siguientes Citas.
-----¿Qué podría superar ya el Pensamiento ya la Expresión de la siguiente Estrofa?

To drive the Deer with Hound and Horn
Earl
Piercy took his Way;
The Child may rue that was unborn
The Hunting of that Day

-----Esta manera de considerar los Infortunios que esta Batalla traería sobre la Posteridad, no sólo respecto de aquellos que nacieron inmediatamente después de la misma – y en la cual perdieron a sus Padres, sino también de aquellos que perecerían en futuras Batallas que derivan de esta Disputa entre los dos Condes, es especialmente hermosa y conforme al Modo de Pensar de los antiguos Poetas.

Audiet pugnas vitio parentum
Rara juventus
. – Hor.


¿Qué puede ser más agradable al oído y poético, semejar más la majestuosa Simplicidad de los Antiguos, que las siguientes Estrofas?

The stout Earl of Northumberland
A Vow to God did make,
His Pleasure in the
Scotish Woods
Three Summers Days to take
.

With fifteen hundred Bowmen bold,
All chosen Men of Might,
Who knew full well, in time Need,
To aim their Shafts aright.

The Hounds ran swiftly thro' the Woods
The nimble Deer to take,
And with their Cries the Hills and Dales
An Eccho shrill did make.

-----Vocat ingenti Clamore Cithaeron
Taygetique canes, domitrixque Epidaurus equorum:
Et vox assensu nemorum ingeminata remugit.

Lo, yonder doth Earl
Dowglas come,
His Men in Armour bright;
Full twenty Hundred Scottish Spears,
All marching in our Sight.

All Men of pleasant Tividale
Fast by the River Tweed; etc.


El País de los Guerreros Escoceses, descrito en estos últimos dos Versos, presenta una sutil Situación romántica y se permite algunas Palabras agradables. Si el Lector compara las anteriores seis Líneas de la Canción con los siguientes Versos Latinos, podrá apreciar en qué medida están estas escritas según el Espíritu de Virgilio.

Adversi campo apparent, hastaque reductis
Protendunt longe dextris; et spicula vibrant;
Quique altum Preneste vici, quique arva Gabinae
Junonis, gelidumque Anienem, et roscida rivis
Hernica saxa colunt :-----qui rosea rura Velini,
Qui Tertica horrentes rupes, montemque Severum,
Casperiamque colunt, Forulosque et flumen Himellae :
Qui Tiberim Fabarimque bibunt.--------


Pero prosigamos.
Earl Dowglas on a milk-white Steed,
Most like a Baron bold,
Rode foremost of the Company,
Whose Armour shone like Gold


Turnus ut antevolans taralton precesserat agmen, &c.
Vidisti, quo Turnus equo, quibus ibat in armis
Aureus--------------

Our English Archers bent their Bows
Their Hearls were good and true;
At the first Flight of Arrows sent,
Full threescore
Scots they slew.

They clos'd full fast on ev’ry side,
No Slackness there was found.
And many a gallant Gentleman
Lay gasping on the Ground. _

With that there came an Arrow keen
Out of an
English Bow,
Wich struck Earl
Dowglas to the Heart
A deep and deadly Blow.

Eneas fue herido de la misma manera por una Mano desconocida en medio de la Asamblea.

Has inter voces, media inter talia verba,
Ecce uiro stridens alis allpsa sagitta est,
Incertum quâ pulsa manu
--------

Pero de todas los Segmentos descriptivos de esta Canción no hay ninguno tan hermoso como las siguientes Estrofas, que contienen tanta Fuerza de Espíritu y están además repletas de Circunstancias naturales. La Idea de la tercera Estrofa no fue nunca rozada por ningún otro Poeta, y es tal que podría haber brillado en la poesía de Homero o Virgilio.
So thus did both those Nobles die,
Whose Courage none could stain:
An
English Archer then perceived
The noble Earl was slain.

He had a Bow bent in his Hand,
Made af a trusty Tree,
An Arrow of a Cloth-yard long,
Unto the Head drew he.

Against Sir
Hugh Montgomery
So right his Shaft he set,
The Gray-goose Wing that was thereon
In his Heart-Blood was wet.

This Fight did last from Break of Day
Till setting of the Sun;
For when they rung the Evening Bell
The Battle scarce was dane.

-----De la misma forma uno puede observar que en el Catálogo de los Heridos, el Autor sigue el Ejemplo de los más grandes y antiguos Poetas, dando no sólo un Listado de los Muertos sino agregando diversos Detalles de los Personajes particulares.
And with Earl Douglas there was slain
Sir
Hugh Montgomery,
Sir
Charles Carrel, that from the Field
One foot woud never fly:

Sir
Charles Murrel of Ratcliff too,
His Sister's Son was he;
Sir D
avid Lamb, so well esteem'd,
Yet saved could not be.

El Sonido Familiar de estos Nombres destruye la Majestuosidad de la Descripción; por esta Razón no menciono esta Parte del Poema sino para mostrar el Tipo natural de Pensamiento que aparece en ella; los últimos dos Versos parecen incluso casi una Traducción de Virgilio.

----- Cadit el Ripheus justissimus unus
Qui fuit in Teucris et servantissimus aequi
Diis alitet visum est
--------

En el Catálogo de los Ingleses que cayeron, el Comportamiento de Witherington es de la misma manera particularizado muy hábilmente, pues el Lector está preparado por el Retrato que se hace de él al Comienzo de la Batalla [; aunque estoy satisfecho de que tus pequeños Lectores Abufonados (que han visto este Pasaje ridiculizado en Hudibras) no podrán soportar la Belleza del mismo. Por esta Razón, no haré más que citarlo].

Then stept a gallant Squire forth
Witherington was his Name,
Who said, I would not have it told
To
Henry our King for Shame,
That e’er my Captain fought on Foot,
And I stood looking on.

Encontramos el mismo Sentimiento Heroico en Virgilio.

Non pudet, O Rutuli, cunctis pro talibus unam
Objectare animam ? humetone an viribus aequi
Non sumus------ ?

¿Qué puede ser más natural o más conmovedor que las Circunstancias en las cuales describe el Comportamiento de aquellas Mujeres que perdieron sus Maridos en este día Fatal?

Next Day did many Widows come
Their Husbands to bewail;
They wash'd their Wounds in brinish Tears,
But all would not prevail.
Their Bodies bath'd in purple Blood,
They bore with them away;
They kiss'd them dead a thousand Times,
When they were clad in Clay.

-----Vemos así como las Ideas de este Poema, que naturalmente se derivan del Asunto, son siempre sencillas, y muchas veces exquisítamente nobles; que el Lenguaje es frecuentemente agradable al oído, y que está escrito en su totalidad con verdadero Espíritu poético.
-----Si esta Canción hubiera sido escrita a la Manera Gótica, que hace las delicias de nuestros pequeños Ingenios, sean Escritores o Lectores, no hubiera conquistado el Gusto de tantas Épocas y complacido a Lectores de tan distinto Rango y Condición. Sólo me disculparé por la Profusión de Citas en Latín, que no debería haber utilizado, pero temía que mi propio Juicio hubiera parecido muy singular en semejante Asunto de no haberlo respaldado por la Práctica y la Autoridad de Virgilio.
C.



Jueves, 24 de Mayo de 1711
... O Dea certe!.-Virg.
pendiente...



Miércoles, 23 de mayo de 1711
...Genus immortale manet, multosque per annos
Stat fortuna domus, & avi numerantur avorum.
- Virg.
Habiéndole brindado al Lector Descripciones de varios Clubes extraordinarios, tanto antiguos como modernos, no me propongo molestarlo ahora con nuevas Narraciones de igual Naturaleza; pero recientemente he recibido Información de un Club que no puedo llamar ni antiguo ni moderno, y que, me atrevo a anticipar, no será menos sorprendente para mi Lector de lo que fuera para mí; Razón por la cual lo comunicaré al Público como una de las mayores Curiosidades en su tipo.
-----Un Amigo mío que se quejaba de un Comerciante pariente de él, luego de presentármelo como un Sujeto ocioso, desprovisto de Valor, que descuidaba su Familia y pasaba la mayor parte de su Tiempo sobre una Botella, me dijo, para rematar su Personaje, que era Miembro del Club Imperecedero. Un Nombre tan Extraño despertó mi Curiosidad y le pregunté por la Naturaleza de ese Club que tenía un Nombre tan sonoro; ante lo cual mi Amigo me dio la Descripción siguiente.

-----El Club Imperecedero consta de unos cien Miembros, que dividen entre ellos el Conjunto de las veinticuatro Horas, de tal manera que el Club se mantiene reunido Día y Noche de Principio a Fin de Año, no atinando ningún Grupo a levantarse hasta no ser relevado por aquellos que están en tren de seguirlos. Esto significa que a un Miembro del Club Imperecedero nunca le falta Compañía; pues aunque no siempre esté él mismo de Servicio, sabe que encontrará a otros que sí lo están; de modo que si está dispuesto a tomar un Trago a la Mañana, el Mediodía o la Tarde, o una Botella después de Medianoche, acude al Club y encuentra una Barra de Amigos afines.
-----Es Máxima de este Club que el Presidente nunca muere; pues mientras unos a otros se sustituyen por el Sistema rotativo, en el gran Sillón ubicado en el Extremo superior de la Mesa nunca debe faltar un Hombre hasta tanto el Sucesor no esté en Condiciones de ocupar su Lugar; no ha habido, así, ninguna Sede Vacante en toda la Memoria de la Humanidad.
-----Este Club fue fundado hacia el Final (o, como dicen algunos, la Mitad) de la Guerra Civil y continuó sin Interrupciones hasta la Época del Gran Incendio, que los calcinó y mantuvo dispersados durante varias Semanas. El Presidente de esa Época mantuvo su Posición hasta que estuvo a punto de volar por los Aires con una Casa vecina (la cual fue demolida para detener el Fuego); y habría dejado el Sillón sólo después de vaciar todas las Botellas de la Mesa y recibir repetidas Instrucciones del Club para que también él se retirara. De este Presidente se habla a menudo en el Club y es considerado por todos sus Miembros como un Hombre más grande que el famoso Capitán mencionado en mi Lord Clarendon, que ardió en su Barco porque no quería abandonarlo sin órdenes. Se dice que hacia el Término del 1700, que era el gran Año del Jubileo, el Club puso a Consideración si debía interrumpir o continuar las Sesiones; pero luego de muchos Discursos y Debates, se acordó proseguir otro Siglo. Esta Resolución fue aprobada con un Nemine Contradicente general de todo el Club.
-----Hecha esta breve Descripción de la Fundación y Prolongación del Club Imperecedero, intentaré ahora decir algo de las Costumbres y Características de sus diversos Miembros, lo que haré de acuerdo con el mejor Entendimiento que recibí sobre el Asunto.
-----Parece por sus Libros en general que, desde su primera Fundación, han fumado Cincuenta Toneles de Tabaco, bebido Treinta Mil Barricas de Cerveza amarga, Mil Hogsheads de Oporto Rojo, Doscientos Barriles de Brandy y un Barrilito de Cerveza suave: también se registra un gran Consumo de Naipes. Y se dice que han observado la Ley del Club de Ben Johnson que ordena tener el Fuego siempre vivo (focus perennis esto) tanto por conveniencia para encender las Pipas como para eliminar la Humedad de la Sala del Club. Tienen a una vieja Mujer en condición de Vestal, cuya Tarea es atizar y perpetuar el Fuego, el cual arde de Generación en Generación, y que ha visto las prenderse y apagarse las Fogatas del Invernadero más de Cien veces.
-----El Club Imperecedero ve a todos los otros Clubes con una Mirada desdeñosa y se refiere incluso al Kit-Cat y al Octubre como a un par de Novatos. Su Conversación habitual (hasta donde he podido saber) versa por entero sobre las Aventuras que han acontecido en sus propias Reuniones: sobre Miembros que han pasado el mismo Vaso por Turnos durante toda una Semana, sin moverse del Club; de otros que han fumado cien Pipas en una sola Oportunidad; de otros que no se han perdido el Trago de la Mañana durante Veinte Años seguidos: a veces hablan con Delirio de una Ronda de Cerveza amarga en el Reino del Rey Carlos; y otras reflexionan con Asombro sobre Partidas de Whisk, recobradas milagrosamente por Miembros de la Sociedad, cuando, de acuerdo a las Probabilidades humanas, eran Casos perdidos.
-----Se deleitan con varios Lemas viejos, que cantan a toda Hora para alentarse entre sí a humedecer su Arcilla y volverse inmortales bebiendo; y con muchas otras Exhortaciones edificantes de parecida Naturaleza.
-----Hay cuatro Juntas generales por Año, en las cuales cubren las Vacantes, contratan los Mozos, ratifican a la vieja Fogonera, o eligen una nueva, establecen las Contribuciones para el Carbón, las Pipas, el Tabaco y los otros Artículos de primera Necesidad.
-----El más viejo de sus Miembros dobla en Edad al Club y ha bebido con los Abuelos de algunos Miembros actuales.
C.





Martes, 22 de Mayo de 1711


...Scribere jussit amor.- Ov.

La Conquista total de nuestras Pasiones es un Empresa tan difícil, que quienes pierden toda Esperanza de lograrla deberían pensar en una Tarea menos difícil, tal como la de limitarse a Regularlas. Pero hay una tercera opción que puede contribuir no solo a la Comodidad, sino también al Placer en nuestras Vidas; se trata del Refinamiento de nuestras Pasiones en pos de una mayor Elegancia que la recibida de nuestra Naturaleza. Cuando la Pasión es el Amor, esta Tarea se lleva a cabo en Mentes inocentes, aunque toscas e incultas, por la mera Fuerza y Dignidad del Objeto. Hay otras Formas que naturalmente imponen Respeto en el Observador, y al mismo tiempo Inflaman y Amonestan a la Imaginación. Una Impresión como ésta crea de inmediato la Ambición de merecer, con el propósito de agradar. El Sr. Dryden describe con gran belleza este movimiento de Causa y Efecto en la Fábula de Cymon e Iphigenia. Luego de retratar a Cymon tan estúpido que


He Whistled as he went, for want of Thought,

lo arroja a la siguiente Escena, y muestra su Influencia sobre él con tal excelencia, que parece Natural y Maravillosa.


It happen'd on a Summer's Holiday,
That to the Greenwood-shade he took his Way;
His Quarter-staff; which he cou'd ne'er forsake,
Hung half before, and half behind his Back.
He trudg'd along unknowing what he sought,
And whistled as he went, for want of Thought.
By Chance conducted, or by Thirst constrain'd,
The deep recesses of the Grove gain'd;
Where in a Plain, defended by the Wood,
Crept thro' the matted Grass a Crystal Flood,
By which an Alabaster Fountain stood:
And on the Margin of the Fount was laid,
(Attended by her Slaves) a sleeping Maid,
Like Dian, and her Nymphs, when, tir'd with Sport,
To rest by cool Eurotas they resort:
The Dame herself the Goddess well express'd,
Not more distinguish'd by her Purple Vest,
Than by the charming Features of her Face,
And even in Slumber a superior Grace:
Her comely Limbs compos'd with decent Care,
Her Body shaded with a slight Cymarr;
Her Bosom to the View was only bare.
The fanning wind upon her Bosom blows,
To meet the fanning Wind the Bosom rose;
The fanning Wind and purling Streams continue her Repose.
The Fool of Nature stood with stupid Eyes
And gaping Mouth, that testify'd Surprise,
Fix'd on her Face, nor could remove his Sight,
New as he was to Love, and Novice in Delight:
Long mute he stood, and leaning on his Staff,
His Wonder witness'd with an Idiot Laugh;
Then would have spoke, but by his glimmering Sense
First found his want of Words, and fear'd Offence:
Doubted for what he was he should be known,
By his Clown-Accent, and his Country Tone.

-----Pero para que nadie haga notar que esta delicada Descripción es meramente la Creación de un gran Maestro, el Sr. Dryden, y no un Relato de lo que en realidad ocurrió en el Mundo, presentaré, verbatim, la Epístola de un enamorado Lacayo rural a su Amada. Obviaré los Apellidos porque su Pasión exige más Respeto del que su Condición les suele otorgar. James es un Criado en una gran Familia, y Elizabeth sirve a la Hija de un adinerado caballero, a varias Millas de Distancia de su Enamorado. James, antes de ver a Betty, se ufanaba de su Fuerza, pues era un duro Luchador, y un pendenciero Contendiente en la Lucha con Garrote; Betty bailaba en público en las Fiestas del Árbol de Mayo, y jugueteaba en los partidos de Stool-Ball: Él solía perseguir a las Muchachas frívolas; ella, retozar entre los Campesinos: Él, un Muchachote de Campo; ella, una Coqueta de Campo. Pero el Amor la lleva constantemente a la Recámara de su Ama, donde una joven Dama alberga su propia Pasión secreta, la cual gratifica haciendo que Betty le hable de James; y James se ha convertido en un Asistente constante en el Apartamento de su Amo, encargado de leer, lo mejor que pueda, Romances. No puedo saber quién es Molly, quien al parecer caminó Diez Millas para llevar el furioso Mensaje que ocasionó lo que sigue.


A ELIZABETH

Mi Querida Betty,

14 de Mayo de 1711


-----Recuerda a tu sangrante Enamorado, que yace sangrando por las Heridas que Cupido le infligió con las Flechas que tomó prestadas de los Ojos de Venus, que eres tú, Dulzura.
-----Es más, sangro con la Prenda que me enviaste por el Amor y el Servicio que le profeso a tu dulce Persona; el cual consistía en tus Objeciones a mi Dudosa Condición; cuando ¡ay! en realidad no hay tal cosa en mí, sino todo lo contrario; sólo Amor y Pureza, en especial hacia tu dulce Persona; pero todo esto lo tomo como una broma.
-----Mas la triste y deprimente Noticia que Molly me ha traído me conmueve en lo más profundo de mi Corazón, pues al parecer se trata de la Dudosa Condición de tu Amor hacia mí.
-----Pues ella me ha dicho que aun si fuera Cuarenta veces a visitarte, tú no me hablarías, Palabras que estoy seguro me provocarán gran Pena de aquí en más.
-----Ahora, Querida mía, si no se me permite tu dulce Compañía, ni la Dicha de hablar con tu dulce Persona, te ruego que por favor aceptes mis Pensamientos secretos, que hace tiempo alojo en mi Pecho; pues si tú llegaras a rechazarlos, creo que acabarán por romper mi Corazón.
-----Pues ciertamente, Querida mía, te Amo por encima de todas las Linduras que vi en mi Vida.
-----El joven Caballero, y la Hija de mi Amo, me refiero al Londoniense que ha venido a casarse con ella, pasó la mayor parte de Anoche sentado en la Pérgola. ¡Oh, querida Betty, por qué han de cantar los Ruiseñores para aquellos que se casan por Dinero, en lugar de cantar para nosotros, los verdaderos Amantes! ¡Oh, mi querida Betty, si pudieramos encontrarnos esta Noche donde solíamos, en el Bosque!
-----Ahora, mi Querida, si no puedo tener la Bendición de besar tus dulces Labios, te ruego que me concedas la Dicha de besar tu delicada Mano, con algunas Líneas que me escribas, entregadas por quien te parezca apropiado. Creo que si el Tiempo me lo permite, podría escribir todo el Día: pero habiendo poco Tiempo, y menos Papel, esto es todo, de parte de tu Amante hasta la Muerte, que nunca te fallará.
James


-----¡Pobre James! Como su Carta y el Tiempo de que disponía eran tan breves, a mí, que me sobran ambos, me cabe volcar los Sentimientos de esta amable Carta (cuyo Estilo parece destilado de Recortes que leyó u oyó, pero no llegó a entender) en la forma en que de seguro quiso expresarlos.

Querida Criatura,

-----¿Puedes hacer oídos sordos a quien desechó todos sus Pasatiempos y Diversiones para atormentar su Vida pensando en ti? Cuando así medito, tú me pareces más agradable que Venus en la más hermosa de las descripciones que jamás se haya hecho de ella. Con todo, mi Amabilidad no obtiene por respuesta sino tu Acusación de que no te amo: Pero lo contrario es tan manifiesto, que no puedo creer que tus palabras sean serias. A pesar de ello, la Certeza que pones en mis manos, a través del Mensaje entregado por Molly, de que no me amas, me quita toda Compostura. Ella dice que no me verás: Si puedes ser capaz de tanta Crueldad, al menos escríbeme, para que pueda besar la Impresión creada por tu bella Mano. Te amo por sobre todas las cosas, y, en mi Condición, lo que miras con Indiferencia es para mí el más exquisito Placer o Dolor. Nuestra joven Dama y un destacado Caballero de Londres van a casarse con Fines mercenarios; pasean por nuestros Jardines y oyen las Voces de los Ruiseñores Vespertinos, como si estuviera de Moda frecuentar esos Parajes Solitarios, porque han oído que los Amantes así lo hacen. ¡Oh, Betty! Si pudieras oír el Murmullo de estos Arroyos, y recordaras los Pájaros que cantaban cuando estabas junto a mí, ¡qué insensato te parecería que seamos meros Sirvientes, y que haya algo además de nosotros dos sobre esta Tierra! Oh, podría escribirte tanto como podría amarte; hasta la Muerte misma.


JAMES.


N.B. Con de Dudosa Condición, JAMES quiere decir Coquetería en la Mujer, e Inconstancia en el Hombre.

R.



Lunes, 21 de Mayo de 1711


Interdum vulgus rectum videt.- Hor.

Cuando viajaba, sentía un particular Deleite al oír las Canciones y Fábulas que se transmiten de Padre a Hijo, y aun permanecen en Boga entre el común de las Gentes de los Países por donde he pasado; pues es imposible que algo sea universalmente disfrutado y aprobado por una Multitud; aunque se trate de la Muchedumbre de la Nación, que no tiene en sí una particular Aptitud para complacer y gratificar la Mente del Hombre. La Naturaleza Humana es la misma en todas las Criaturas razonables; y cualquier cosa que concuerde con ella encontrará Admiradores entre los Lectores de toda Calidad y Condición. Molière, según nos dice Monsieur Boileau, solía leer todas sus Comedias a una Señora de edad que oficiaba de Ama de Llaves, cuando se sentaba con ella en el Rincón calentado por el Hogar; y podía predecir el Éxito de su Obra en el Teatro por la Recepción que encontraba junto al Fuego: Pues la Audiencia, nos dice, seguía a la Señora de edad, y nunca dejaba de reírse en el mismo Lugar.
-----No conozco nada que muestre mejor la Perfección esencial e inherente a la Simplicidad de Pensamiento, tan superior a la que llamo Manera Gótica de Escribir, que lo siguiente: la primera agrada a toda clase de Paladares, mientras que la segunda sólo complace a quienes han adiestrado un Gusto artificial alimentado por Autores extravagantes de poca monta y Escritorzuelos de Epigramas. Homero, Virgilio o Milton, cuyos Poemas presentan un Lenguaje que se entiende, agradan a los Lectores de Sentido Común que no disfrutarían ni comprenderían un Epigrama de Marcial, o un Poema de Cowley: Así, por el contrario, una Canción ordinaria o una Balada que hace las Delicias del común de las Gentes no dejará de agradar a todos aquellos Lectores que no quedan descalificados para el Entretenimiento por su Afectación o Ignorancia; y la Razón es clara: porque la misma Pintura que embellece a la Naturaleza ante el Lector más ordinario también la hará aparecer Bella ante el más refinado.
-----La antigua Canción de Chevey Chase es la Balada favorita de las Gentes simples de Inglaterra; y Ben Johnson solía decir que hubiera preferido ser el Autor de tal Melodía antes que de todas sus Obras. Sir Philip Sidney la menciona en su Discurso sobre la Poesía en los siguientes Términos: Nunca oí la antigua Canción de Piercy y Douglas sin que mi Corazón se conmocionara más que si lo sacudiera una Trompeta; y a pesar de ello, la entona un ciego Cantante popular, cuya Voz no es menos grosera que su Estilo; y si logra esto, vestida con el Polvo y Telarañas de una Época tan incivil: ¿qué Efectos obraría, adornada con la delicada Elocuencia de Píndaro? Por mi parte, soy en tal Grado un Admirador confeso de esta anticuada Canción, que presentaré a mi Lector una Crítica al respecto, sin mayor Disculpa por hacerlo.
-----Los más grandes Críticos Modernos han impuesto la Regla de que todo Poema Heroico debe fundarse sobre algún Precepto de la Moral, adaptado a la Constitución del País donde el Poeta escribe. Homero y Virgilio dieron forma a sus Planes bajo esta Visión. Puesto que Grecia era una Coleccion de Gobiernos que, en riña constante unos con otros, habían dado al Emperador Persa, que era su Enemigo común, muchas Ventajas sobre sí mismos en razón de sus Celos y Animosidades, Homero, para establecer entre ellos una cierta Unión, tan necesaria para su Seguridad, basó su Poema en las Discordias de varios Príncipes Griegos que se habían unido en la Confederación contra un Príncipe Asiático, y en las muchas Ventajas que el Enemigo obtuvo de tales Discordias. En la Época en que se escribió el Poema del que tratamos ahora, las Contiendas entre Barones, que por entonces no eran sino Príncipes insignificantes, eran considerables, ya fuera porque reñían entre sí, ya porque pelearan con sus Vecinos, y provocaban indescriptibles Calamidades en el País: Para disuadir a los Hombres de tales Discordias antinaturales, el Poeta describe una Batalla sangrienta y la espantosa Escena de la Muerte ocasionada por las mutuas Luchas intestinas que abundaban entre las Familias de Nobles Ingleses y Escoceses: Que éste era su Propósito se vuelve evidente cuando descubrimos que en las últimas cuatro Líneas, siguiendo el Ejemplo de los Trágicos modernos, extrae una Moraleja para Provecho de sus Lectores:

God save the King; and bless the Land
In Plenty, Joy, and Peace;
And grant henceforth that foul Debate
'Twixt Noblemen may cease.


-----El siguiente Punto notado por los más grandes Poetas Heroicos ha sido la Celebración de Personajes y Acciones que honran a su País: Así, el Héroe de Virgilio fue el Fundador de Roma; el de Homero, un Príncipe de Grecia; y por esta Razón, Valerius Flaccus y Statius, ambos Romanos, no han ganado sino el Desaire por haber escogido la Expedición del Vellocino de Oro y las Guerras de Tebas como Temas de sus Escritos Épicos.
-----El Poeta que tenemos ante nosotros no solo ha encontrado un Héroe en su propio País, sino que ha elevado su Reputación mediante varios hermosos Incidentes. Los Ingleses son los primeros en ganar el Campo, y los últimos en dejarlo. Los Ingleses llevan sólo Mil Quinientos Hombres a la Batalla, los Escoceses Dos Mil. Los Ingleses se mantienen firmes en su Terreno con Cincuenta y Tres: Los Escoceses se retiran con Cincuenta y Cinco, cuando el Resto, en ambos bandos, ya había caído en Batalla. Pero la Circunstancia más Notable de este Tipo es la diferencia en la Manera en que ambos Reyes, el Inglés y el Escocés, reciben las Noticias de esta Lucha y las Muertes de los Hombres que la lideraron.

This News was brought to Edinburgh,
Where Scotland's King did reign,
That brave Earl Douglas suddenly
Was with an Arrow slain.

0 heavy News, King James did say,
Scotland can Witness be,
I have not any Captain more
Of such Account as he.

Like Tydings to King Henry came
Within as short a Space,
That Piercy of Northumberland
Was slain in Chevy-Chase.

Now God be with him, said our King,
Sith 'twill no better he,
I trust I have within my Realm
Five hundred as good as he.

Yet shall not Scot nor Scotland say
But I will Vengeance take,
And be revenged on them all
For brave Lord Piercy's Sake.

This Vow full well the King perform'd
After on Humble-down,
In one Day fifty Knights were slain,
With Lords of great Renown.

And of the rest of small Account
Did many Thousands dye, &c.


-----Al mismo tiempo que nuestro Poeta muestra un loable Favoritismo hacia sus Compatriotas, representa a los Escoceses de una Manera que no le sienta nada mal a un Pueblo tan audaz y valiente.

Earl Douglas on a milk-while Steed,
Most like a Baron bold,
Rode foremost of the Company
Whose Armour shone like Gold.


-----Sus Sentimientos y Acciones son totalmente apropiados para un Héroe. Uno de nosotros dos, dice, debe morir: Yo soy un Conde, tanto como tú, así que no puedes refugiarte en Pretexto alguno para rehusar el Combate: Sin embargo, dice, es una Pena, y ciertamente sería un Pecado, que tantos Hombres inocentes perecieran por nuestra culpa; en cambio, acabemos nuestra Disputa en Combate Singular.

Ere thus I will out-braved be,
One of us two shall dye;
I know thee well, an Earl thou art,
Lord Piercy, so am I.

But trust me, Piercy, Pity it were,
And great Offence, to kill
Any of these our harmless Men,
For they have done no Ill.

Let thou and I the Battle try,
And set our Men aside
Accurst be he, Lord Piercy said,
By whom this is deny'd.


-----Cuando estos valientes Hombres se hubieron distinguido, tanto en la Batalla como en el Combate Singular, en medio de un generoso Intercambio de Palabras entre Guerreros, repleta de heroicos Sentimientos, el Conde Escocés cae y con sus postreras Palabras alienta a sus Hombres a vengarlo, confiándoles que su más amarga Circunstancia era que su Rival lo hubiera visto caer.

With that there came an Arrow keen
Out of an English Bow,
Which struck Earl Douglas to the Heart
A deep and deadly Blow.

Who never spoke more Words than these,
Fight on, my merry Men all,
For why, my Life is at an End,
Lord Piercy sees my Fall.


-----'Merry Men', en la Lengua de aquellos Tiempos, no es más que un jocoso apelativo para sus Compañeros y Colegas, los Soldados. Es verdaderamente admirable el Pasaje del Libro XI de la Eneida de Virgilio donde Camila, en lugar de llorar sobre las Heridas que ha recibido, como uno esperaría de una Guerrera de su Sexo, sólo considera (como el Héroe de quien estamos hablando) cómo debería continuar la Batalla después de su Muerte.

Tum sic exspirans, &c.

A gathering Mist o'erclouds her chearful Eyes;
And from her Cheeks the rosie Colour flies.
Then turns to her, whom, of her Female Train,
She trusted most, and thus she speaks with Pain.
Acca, 'tis past! He swims before my Sight,
Inexorable Death and claims his Right.
Bear my last Words to Turnus, fly with Speed,
And bid him timely to my Charge succeed:
Repel the Trojans, and the Town relieve:
Farewel.------------


-----Turnus no murió de tan heroica Forma; sin embargo, nuestro Poeta parece haber tenido su Ojo en el Discurso de Turnus en el último Verso,

Lord Piercy sees my Fall.

----Vicisti, et victum tendere palmas
Ausonii videre-----


-----El Lamento del Conde Piercy sobre su Enemigo es generoso, bello y apasionado; sólo debo precaver al Lector de que la Simplicidad del Estilo, que uno bien puede perdonarle a un Poeta tan antiguo, no debe predisponerlo en contra de la Grandeza del Pensamiento.

Then leaving Life, Earl Piercy took
The dead Man by the Hand,
And said, Earl Douglas, for thy Life
Would I had lost my Land.

Oh Christ! I my very heart doth bleed
With Sorrow for thy Sake;
For sure a more renowned Knight
Mischance did never take.


-----Esa bella Línea, Tomando al muerto de la Mano, pondrá al Lector en el lugar de Eneas y esclarecerá su Comportamiento hacia Lausus, a quien él mismo había matado cuando acudiera en Rescate de su anciano Padre.

At vero ut vultum vidit morientis, et ora;
Ora modis Anchisiades, pallentia miris;
Ingemuit, miserans graviter, dextramque tetendit, &c.

The pious Prince beheld young Lausus dead;
He griev'd, he wept; then grasp'd his Hand, and said,
Poor hapless Youth! What Praises can be paid
To worth so great-----!


-----Tendré otras Oportunidades para considerar la otra Parte de esta antigua Canción.

C.



Sábado 19 de mayo, 1711.


Hic segetes, illic veniunt felicius uvae:
Arborei foetus alibi, atque injusta virescunt
Gramina. Nonne vides, croceos ut Tmolus odores,
India mittit vides, molles sua turra Saboei?
At Chalybes nudi ferrum, virosaque Pontus
Castorea, Eliadum palmas Epirus equarum ?
Continuo has leges aeternaque foedera certis
Imposuit Natura locis
----------Virg.


-----No existe un sólo Lugar en la Ciudad que me guste frecuentar más que la Bolsa de Comercio Real. Me da una secreta Satisfacción, y hasta cierto punto, gratifica mi Vanidad, puesto que soy un Inglés, ver una tan rica Asamblea de Conciudadanos y Extranjeros consultándose mutuamente respecto de los Negocios privados de los Hombres, haciendo de esta Metrópoli una suerte de Emporio para el Mundo entero. Debo confesar que la Bolsa de Comercio me parece un grandioso Concejo, en el cual todas las Naciones importantes están representadas. Los Agentes son en el Mundo del Comercio lo que los Embajadores son en el Mundo de la Política; ellos llevan adelante los negocios, concluyen Tratados, y mantienen una buena Correspondencia entre aquellas prósperas Sociedades de Hombres que se encuentran divididas unas de otras por Mares y Océanos, o que viven en Extremos diferentes de un Continente. En varias ocasiones me he complacido escuchando cómo se resolvían Disputas entre un habitante del Japón y un Concejal de Londres, o viendo a un Súbdito del Gran Mogol entrando en una Liga con uno del Zar de Moscovia. Encuentro un placer infinito en mezclarme con estos Ministros de Comercio, puesto que son Hombres que están diferenciados por sus diversas Condiciones Sociales y diferentes Lenguas: A veces me encuentro justo en el medio de un Conjunto de Armenios; A veces estoy perdido entre una Multitud de Judíos; Y a veces me vuelvo parte de un Grupo de Holandeses. Soy un Danés, un Sueco o un Francés de acuerdo al momento; o más bien me imagino que soy como el viejo Filósofo, a quién, cuando se le preguntó Ciudadano de dónde era, contestó que era Ciudadano del Mundo.
-----Aunque mis visitas a esta atareada Multitud de personas son frecuentes, no soy conocido allí por Nadie más por mi Amigo Sir ANDREW, quien a menudo se ríe de mí cuando me ve escabulléndome en la Muchedumbre, pero que al mismo tiempo tolera mi Presencia sin hacer mayor Caso de mí. De hecho hay allí un Mercader de Egipto que sólo me conoce de vista por haberme remitido en otro tiempo algún Dinero para el Gran Cairo; pero como yo no soy alguien versado en el Copto Moderno, nuestras Entrevistas no van más allá de una Reverencia y un Gesto.
-----Este gran Escenario de Negocios me brinda una infinita Variedad de entretenimientos sólidos y sustanciales. Como soy una gran Amante del Género Humano, por naturaleza mi Corazón fluye con Placer al ver una alegre y próspera Multitud, al punto de que ante muchas Solemnidades públicas no puedo evitar expresar mi Alegría de otro modo que con Lágrimas que se escurren por mis Mejillas. Por esta Razón me deleita maravillosamente ver semejante Grupo de Hombres incrementando sus Fortunas privadas, y al mismo tiempo acrecentando los Valores Públicos; o en otras Palabras, elevando el Patrimonio de sus propias Familias a través de la importación al País de todo aquello que aquí se necesita, y exportando todo aquello que nos sobra.
-----La Naturaleza parece haber tenido un particular Cuidado en diseminar sus Dones entre las diferentes Regiones del Mundo, con Vistas a este mutuo Intercambio y Tráfico entre los Hombres, para que los Nativos de diversas Partes del Globo pudieses tener una especie de Dependencia una respecto de la otra, y estar unidas por su Interés en común. Casi cada Categoría produjo algo peculiar en pos de ese Interés. A menudo en un País se produce un Alimento, y el Aderezo en otro. Los Frutos de Portugal son corregidos por los Productos de Barbados: La Infusión de una Planta China se endulza con la Médula de una Caña de Azúcar India. Las Islas Filipinas le dan Sabor a los Platillos Europeos. El simple Vestido de una Mujer de Clase es con frecuencia el Producto de cien Climas. El Manguito de un Abanico proviene de diferentes Confines de la Tierra. La Tela se envía de una Zona Tórrida, y la Esclavina de debajo del Polo. Las Enaguas con Brocados se extraen de las Minas del Perú, y el Collar de Diamantes de las Entrañas del Indostán.
-----Si consideramos nuestro País en sus Perspectivas naturales, sin tener en cuenta ninguno de los Beneficios y Ventajas del Comercio, los Historiadores Naturales nos han dicho que en un Pedazo de Tierra penoso y yermo como éste no crece de por sí Fruto alguno, excepto por el Escaramujo y la Mojuela, las Bellotas, los Pacaneros y otras Delicadezas similares; Que nuestra Clima de por sí, sin la asistencia del Arte, no puede favorecer más al Ciruelo que a la Endrina, y que no puede producir Manzanas más perfectas que las que crecen Silvestres: que nuestros Melones, nuestros Duraznos, nuestros Higos, nuestros Albaricoques y Fresas, son Extranjeros entre nosotros, importados en diferentes Épocas y naturalizados en nuestros Jardines Ingleses; y que todos ellos se degenerarían hasta convertirse en Desechos de nuestros Campos si el Cultivador los abandonara por completo y los dejara a la Merced del Sol y el Suelo. Más que haber enriquecido nuestro Mundo Vegetal, el Tráfico ha perfeccionado entre nosotros el Rostro completo de la Naturaleza. Nuestros Barcos son cargados con la Cosecha de cada Clima: nuestras Mesas están abastecidas de Especias, Aceites y Vinos: Nuestras Habitaciones están llenas de Pirámides de China, y adornadas con las Artesanías del Japón: Nuestra Infusión Matutina nos llega de los Rincones más remotos de la Tierra: Restablecemos nuestros Cuerpos con las Drogas de América, y reposamos bajo Doseles Indios. Mi Amigo Sir ANDREW llama a los Viñedos de Francia nuestros Jardines; a las Islas de las Especias, nuestros Pimenteros; a los Persas nuestros Tejedores de Seda; y a los Chinos nuestros Alfareros. La Naturaleza nos ha provisto de hecho con los Atributos mínimos necesarios para la Vida, pero el Comercio nos brinda la mayor Variedad de cosas Útiles, y al mismo tiempo nos suministra todo lo que es Oportuno y Ornamental. Ni es la menor Parte de nuestra Felicidad el que mientras nosotros disfrutamos de los Productos más remotos del Norte y el Sur, estamos librados de aquellos Climas Extremos que las Producen; ni que nuestros Ojos se refresquen con los verdes Campos de Bretaña, al mismo tiempo que nuestros Paladares degustan los Frutos que nacen entre los Trópicos.
-----Por estas Razones no hay Miembros más Útiles en una Comunidad de Naciones que los Mercaderes. Ellos entrelazan a los Hombres unos con otros en un Trato mutuo de buenos Oficios, distribuyen los Dones de la Naturaleza, encuentran Trabajo para el Pobre, añaden Fortuna al Rico y Magnificencia a los Poderosos. Nuestros Mercaderes Ingleses convierten la Hojalata de nuestro País en Oro, y cambia su Lana por Rubíes. Los Mahometanos visten nuestras Manufacturas Británicas, y los Habitantes de las Zona halada de la Tierra se abrigan con las Lanas de nuestras Ovejas.
-----Cuando he estado en la Bolsa a menudo he imaginado a uno de nuestros antiguos Reyes apersonándose allí, en el lugar donde se encuentra representada su Efigie, contemplando el opulento Concurso de Personas con el que ese Lugar se llena a Diario. Llegado este Caso, ¡cómo se sorprendería de escuchar todos los Idiomas de Europa hablados en este pequeño Punto de sus antiguos Dominios, y de ver a tantos Hombres privados que en su Tiempo habrían sido los Vasallos de algún Barón poderoso, negociando como Príncipes por Sumas de Dinero más grandes de las que antes podían hallarse en el Tesoro Real! El Comercio, sin extender los Territorios Británicos, nos han dado una especie de Imperio adicional: Ha multiplicado el Número de los Ricos, ha hecho nuestros Bienes Territoriales infinitamente más Valioso de lo que eran anteriormente, y les ha sumado un Incremento de otros Bienes tan Valioso como las Tierras en sí mismas.
C.



Viernes 18 de Mayo de 1711

Nos duo turba sumus—Ovid.

-----Uno pensaría que cuanto mayor es la Compañía en la que estamos implicados, mayor es la Variedad de Ideas y Temas que se tratan en el Discurso; pero en lugar de esto, encontramos que la Conversación nunca está tan constreñida como en las Asambleas numerosas. Cuando una Multitud se encuentra a discutir acerca de cualquier Asunto, sus Debates son abordados mayormente mediante Fórmulas y Posiciones muy generales; y de toparnos con una Asamblea más reducida de Hombres y Mujeres, notaríamos que la Charla versa usualmente sobre el Clima, la Moda, las Noticias y otros Tópicos públicos similares. En proporción, a medida que la Conversación se acerca a Clubes y Grupos de Amigos, desciende a los Particulares y se hace más libre y comunicativa: Pero el más abierto, instructivo y menos reservado de los Discursos es aquel que tiene lugar entre dos Personas que son cercanos e íntimos Amigos. En estas ocasiones, el Hombre da rienda suelta cada Pasión y cada Pensamiento que lo consume, descubre su más oculta Opinión acerca de las Personas y las Cosas, pone a prueba la Belleza y la Fuerza de sus Sentimientos, y expone su Alma entera al Examen de su Amigo.
-----Cicerón fue el primero en observar que la Amistad aumenta la Felicidad y Abate la Desdicha mediante la duplicación de nuestra Alegría y la división de nuestra Pena; Idea en la que ha sido secundado por todos los Ensayistas de la Amistad que han escrito desde entonces. Sir Francis Bacon ha descrito cuidadosamente otras Ventajas, o, como él las llama, Frutos de la Amistad; y ciertamente no hay Asunto de Moralidad que no haya sido mejor y más exhaustivamente tratado que éste. Entre las varias Cuestiones que fueron abordadas en relación con esto, me tomaré la libertad de citar algunas de un antiguo Autor, cuyo libro sería luego considerado por nuestros Modernos Ingenios como uno de los más brillantes tratados de Moralidad que existen, haya aparecido bajo el Nombre de Confucio o cualquier celebrado Filósofo Griego: Me refiero al pequeño Tratado Apócrifo titulado La Sabiduría del Hijo de Sirac. ¿Cuán cuidadosamente ha descrito el Arte de hacer Amigos, mediante un Comportamiento afable y cordial? Nos ha procurado este buen Precepto: Que serán muchos que nos desean el Bien, pero son pocos los ‘Amigos’. La dulzura en el Lenguaje multiplicará los Amigos; y la lengua elocuente aumentará los Cumplidos. Está en Paz con muchos, mas ten sólo un Consejero entre cien (Ecclesiasticus vi. 5,6). ¿Con cuánta Prudencia nos advierte respecto de la Elección de nuestros Amigos? ¿Y con qué Signos de la Naturaleza (casi podría decir Humores) ha descrito el Comportamiento de un Amigo traidor y egoísta? Si hubieras de tomar un Amigo, pónlo a prueba primero, y no te apresures a darle Crédito: Pues algunos Hombres son Amigos sólo para su Provecho y no te acompañarán en el Día de tu Desdicha (Ecclus. vi. 7). Y continúa, Ciertos Amigos son Compañeros en la Mesa, y no permanecerán en los Tiempos de Aflicción: En tu Prosperidad será igual a ti mismo, y tratará con Altanería a tus Sirvientes. Si cayeras en Desgracia se volvería en tu contra y se ocultaría de tu Rostro (Ecclus. vi. 7 y versos siguientes). ¿Qué podría ser más contundente y agudo que el siguiente Verso: Mantente separado de tus Enemigos y alerta de tus Amigos? En las siguientes Palabras se detiene sobre uno de aquellos Frutos de la Amistad que es descrito en detalle por los dos famosos Autores antes mencionados, y que constituye un Elogio de la Amistad, que es tan justo como sublime. Un Amigo fiel es una Defensa poderosa; y aquel que ha encontrado uno, ha encontrado un Tesoro. Nada puede disminuír al Amigo fiel, y su Excelencia es invaluable. Un Amigo fiel es la Medicina de la Vida; y aquellos que teman al Señor sabrán encontrarlo. Quienes teman al Señor orientarán su Amistad en dirección correcta, pues como es él, así también será su Vecino (esto es, su Amigo). No recuerdo haber encontrado ningún otro Dicho que me haya producido mayor placer que aquel que habla del Amigo como Medicina de la Vida, para explicar la Eficacia de la Amistad para curar Penas y Angustias que naturalmente atraviesan nuestra Existencia en este Mundo; y estoy Maravillosamente complacido con el Giro de la última Sentencia, Que un Hombre virtuoso tendrá la Bendición de encontrar un Amigo que sea tan virtuoso como él. Hay otro Dicho del mismo Autor, que hubiera sido muy admirado en un Escritor Pagano; No traiciones a un Viejo Amigo, pues el nuevo no se le compara: Un Amigo nuevo es como un Vino joven; Cuando añeje lo beberás con Placer (Ecclus. ix, 10). ¿Con qué Eficacia en la Alusión y Fuerza de Pensamiento ha descrito las Grietas y Abusos de la Amistad? Quien arroja una Piedra a los Pájaros los hace huir asustados; y aquel que traiciona a un Amigo, destruye la Amistad. Aunque levantes la Espada contra el Amigo, no desesperes pues aún puede haber un retorno de su Favor; si abres tu Boca contra el Amigo no temas, pues puede haber Reconciliación; excepto por Traición, u Orgullo, o revelamiento de Secretos, pues por estas razones todo Amigo partirá (Ecclus. ix. 20-22). Podemos observar en este y varios otros Preceptos del mismo Autor aquellas pequeñas Instancias e Ilustraciones familiares que son tan admiradas en los escritos morales de Horacio y Epicteto. Hay varios hermosos Casos de esta Naturaleza en los siguientes Pasajes, que se refieren también al mismo Asunto: Quien revela Secretos, pierde su Crédito, y jamás encontrará un Amigo. Ama a tu Amigo, y séle fiel; pero si traicionas sus Secretos, no permanezcas a su lado: Pues como un Hombre destruye a su Enemigo, así has perdido tú el Amor de tu Amigo; como uno que ha dejado que un Ave escape de su Mano, así has dejado tú a tu Amigo ir, y nunca lo recuperarás: No lo persigas más , pues está ya muy lejos; él es como un Ciervo que ha escapado de la Trampa. Hay Heridas que pueden ser vendadas, luego de la injuria puede haber Reconciliación; pero aquel que traiciona los Secretos no tiene Esperanza (Ecclus. xxvii. 16 y ss.)
-----Entre las varias Cualidades requeridas en un buen Amigo, este Hombre sabio ha señalado muy acertadamente la Constancia y la Fidelidad como las principales: A éstas, otros agregan la Virtud, el Conocimiento, la Discreción, la Igualdad en Edad y Fortuna, y como Cicerón lo llama, Morum Comitas, un Temperamento Agradable. Si fuera a dar mi Opinión acerca de tan estudiado Asunto, agregaría a estas otras Cualidades un cierto Equilibrio o Ecuanimidad en el Comportamiento. Es frecuente que un Hombre contraiga una Amistad con alguien que recién luego de Años de Conversación resulta estallar debido a un brote de Mal Humor del que nunca se hubiera sospechado al comenzar la Relación con él. Hay varias Personas que son indescriptiblemente agradables en ciertos Períodos de sus Vidas, y en otros, odiosas y detestables. Marcial nos ha dado un hermoso Retrato de uno de esta Especie en el siguiente Epigrama:
Difficilis, facilis, jucundus, acerbus es idem,
Nec tecum possum uiuere, nec sin te.

In all thy Humours, whether grave or mellow,
Thou’rt such a touchy, testy, pleasant Fellow;
Hast so much Wit, and Mirth, and Spleen above thee,
There is no living with thee, nor without thee.
[En todos tus Humores, sean ligeros o más graves,
Eres buen Sujeto, amoroso, insoportable;
Tienes tanto Ingenio, Alegría, Aburrimiento
que vivir contigo no se puede ni no hacerlo.]

Es muy penoso para un Hombre el estar involucrado en una Amistad con uno que, debido a estos Cambios y Vicisitudes del Humor, es a veces agradable y otras odioso: Y como la mayoría de los Hombres se encuentran en algunos Momentos con una grata Disposición de la Mente, sería una de las grandes Tareas de la Sabiduría el proveer la Capacidad de permanecer en este Estado, y nunca salir de aquella que es la Parte agradable de nuestro Carácter.
C.



Jueves, 17 de Mayo de 1711
Saltare elegantius quam necesse est probae.-Sal.
pendiente...



Miércoles 16 de Mayo de 1711
Motus doceri gaudet Ionicos
Matura virgo, & fingitur artibus
Jam nunc & incestos amores
De tenero meditatur ungui.- Hor.
Las dos Cartas que siguen tratan un Tema de suma Importancia, pero sin Aire de Gravedad alguno.
Al Espectador.
-----Señor,
-----Me tomo la Libertad de solicitarle su Consejo en Virtud de una Joven Parienta del Campo que ha llegado a la Ciudad recientemente y ha puesto su Educación a mi Ciudado. Es muy bonita, pero no puede imaginarse usted cuán poco formada está la Criatura. Llega a mis Manos tal como la dejó la Naturaleza, a medio terminar y sin Progresos adquiridos. Cuando la miro, a menudo pienso en la Belle Sauvage que mencionó en uno de sus Papeles. Querido Sr. Espectador, ayúdeme a hacerla comprender las Gracias visibles del Discurso y la Elocuencia muda del Andar; pues en el presente es una completa Extraña para ambos. No conoce otro Medio de Expresión que la Lengua, la cual usa siempre para transmitir sus verdaderas Intenciones. Sus Ojos le sirven sólo para ver y es completamente ajena al Lenguaje de Guiños y Miradas. Me figuro que usted podría ayudarla en esto mejor que Nadie. He consagrado dos Meses para enseñarle a Suspirar cuando no está afligida y a Sonreír cuando no siente agrado; y me avergüenza admitir que ha progresado poco y nada. De modo que ahora no camina mejor que al Año de edad. Al decir Caminar deducirá usted fácilmente que me refiero al Andar sostenido pero leve que da a nuestras Personas una Gracia tan irresistible como si nos moviérmos a compás de la Música, y es una especie de Imagen liberada o, si es lícita la frase, de Danza recitativa. Pero no la puedo acusar de esta Falta, pues he notado que no tiene Oído y caminar no significa para ella sino cambiar de Lugar. También podría disculpar su Rubor, si supiera ella cómo disponer de él y si no dañara su Aspecto de forma manifiesta.
----- Me dicen que Usted es una Persona que ha visto Mundo y un Juez de fina Crianza; lo cual me vuelve deseosa de recibir sus Instrucciones para ver progresar a la Joven: y una vez que me haya favorecido con ellas, le daré aviso de la Disponibilidad de esta bella Aldeana para el Matrimonio; pues no le ocultaré que su Persona y Educación constituirán su Fortuna.
----------------Soy, Señor,
---------------------------Su muy humilde Servidora,
-------------------------------------------------------CELIMENE."
-----"Señor,
-----Habiéndome encargado Celimene que componga y le envíe esta Carta, me tomo el Atrevimiento de recomendarle el Caso que en ella se menciona para su Consideración, pues mis ideas y las de Celimene difieren un poco. Yo, que soy un Hombre rústico, me temo que la Joven esté en Camino de malograrse: por eso le pido, Sr. Espectador, que nos deje conocer su Opinión sobre esta fina cosa llamada Fina Crianza; pues me temo que difiere mucho de esa cosa simple llamada Buena Crianza.
-----------------------------------------------------Su más humilde Servidor."
-----El Error general que cometemos en la Educación de nuestros Hijos es, en el caso de las Hijas, que nos ocupamos de sus Personas pero descuidamos sus Mentes; con los Hijos ponemos tanto ahínco en adornar sus Mentes que descuidamos sus Cuerpos por completo. Es por eso que se verá a una joven Damisela celebrada y admirada en todas las Reuniones de la Ciudad y a su Hermano mayor, temeroso de entrar en una Habitación. Por este mal Manejo ocurre que a menudo vemos consumida la mitad de la Vida de un Hombre antes de que se haya tomado Nota de él; y una Mujer en la Plenitud de su Edad, fuera de Moda y marginada. Dejaré las Reflexiones sobre el Niño para otra Ocasión y por el momento me ceñiré a la Niña: y me siento más inclinado en este sentido porque recibí varias Cartas de Lectoras que se quejan por no haberme entendido los últimos Días y sentirse ajenas al Giro actual de mis Escritos. Cuando una Niña deja a su Ama de Cría, antes de poder formarse una Idea simple de nada en la Vida, pasa a Manos de su Maestro de Danza; y con un Collar en el Cuello, se le enseña a esa Cosita loca un fantástico Sistema de Conducta gravitacional por el que se la obliga a adoptar un Modo peculiar de sostener la Cabeza, sacar Pecho y moverse con todo el Cuerpo; y todo esto bajo Amenaza de nunca conseguir Marido, si pisa, mira o se mueve torcido. Esto produce en la Joven Damisela maravillosas Elaboraciones de la Fantasía sobre lo que vaya a ocurrir entre ella y su Esposo, de quien le hablan a cada Momento y para satisfacer al cual parece estar siendo educada. Así es forzada su Imaginación a dirigir todos los Esfuerzos a la Ornamentación de su Persona, por ser lo que determinará lo Bueno y lo Malo en esta Vida; y naturalmente, piensa que si es lo suficientemente alta, será lo suficientemente lúcida para cumplir cualquier cosa que su Educación le haga creer que debe cumplir. Hacer de ella una Persona agradable es el Objetivo principal de sus Padres; a eso se orientan todos sus Desembolsos y Cuidados; y a esta Necedad general de los Padres debemos nuestra numerosa Raza de Coquetas en el Presente. Estas Reflexiones me desconciertan cuando pienso en mi Consejo sobre el Asunto de cómo manejar a la Salvaje mencionada en la Carta de mi Corresponsal. Pero seguro hay una Vía media a seguir; el Cuidado de la Persona de una Jovencita no debe ser omitido, pero debe ser más considerada todavía la Erudición de su Mente. Según cómo se realice esto, se verá a la Mente seguir los Apetitos del Cuerpo o al Cuerpo expresar las Virtudes de la Mente.
----- Cleomira baila con toda la Elegancia de Movimiento que pueda imaginarse; pero como sus Ojos reproducen la Castidad propia de sus Pensamientos simples e inocentes, suscita en quienes la contepmlan Admiración y buenos Sentimientos, pero no Esperanza disipada o loca Imaginación. El Arte verdadero consiste en este Caso en hacer que la Mente y el Cuerpo progresen juntos; y en lo posible, en hacer que los Gestos sigan al Pensamiento, y no dejar que el Pensamiento sea Presa de los Gestos.
R.



Martes, Mayo 15, 1711

Demetri teque Tigelli
Discipularum inter jubeo plorare cathedras.
–Hor.

Tras de explicar lo que es el Ingenio, y tras de describir sus falsas Apariencias, toda esa Labor parece inútil si no consideramos la Aplicación de un tal Ingenio. El Asiento deste, quando uno habla como Hombre de Mundo, es la Sala de Theatro; este Papel estará colmado de Reflexiones sobre su Uso en tal Lugar. La Aplicación del Ingenio en la Sala tiene un grande Efecto en los Modos de nuestros Caballeros, qual su Gusto tiénelo en los Escritos de nuestros Autores. Acaso aparezca una Obra presuntuosa, aunque no ajena al Deber de un Espectador, censurar los Escritos de quienes mucho han gozado del Aplauso de una Nación; mas siempre serán Razón, Verdad y Natura las Medidas del Loor ò la Reprobación; si estuvieren en mi Favor, la Generalidad de la Opinión no tiene consecuencia para mí; si en mi contra, la Opinión no puede apoyarme más.
-----Sin más Prefacio, examinaré algunas de nuestras Piezas más aplaudidas, y veré si merecen el Lugar que tienen en la Imaginación de los Hombres. Me ocuparé principalmente de aquello por lo qual cada Obra ha sido más célebre. El presente Papel será empleado en Fopling Flutter, cuyo charácter es el de la Comedia Gentil. Dorimant y Harriot son los Personajes de mayor Consecuencia, y si son baxos, la Reputación de la Obra es mui injusta.
-----Asumiré que las Acciones de un Caballero han de ser Honestas, su Lenguage refinado. En lugar desto, el Héroe desta Pieza es un verdadero Malhechor en sus Designios y un Bufón en su Lenguage. Ballair es su Admirador y Amigo; en prenda de lo qual, pues se le ha concedido un más grande Ingenio que à su Amigo, cree de Razón persuadirlo de casar con una Dama, cuya Virtud (cree) durará mientras dure su Soltería; ella cae en los encantos deste Caballero finísimo. La falsía hacia Doña Loveit, la Barbaridad de triunfar sobre su Angustia, es otra Instancia de la Honestidad de aquél y de su Bondad; y de su Bonito Lenguage hay que dezir que llama à la Señora, que parece tiende à engordar, Yegua Panzona, Canasta de Entrañas; la saluda con una bella Frase: ¿Cómo estás, Dobletripa?; al Escuchar de una Muger gentil, de Campo, de la que nada sabe, “apostaría su Vida que es un Sapo horrible, con apenas treinta Pelos, que Tápase la Calva con un Tapete; que veríase brillante en la Platea del Rei, un una vieja Pieza. ¡Qué Mezcolanza de Lugares Comunes sin Sentido! En quanto à la Generosidad de su Temple: dize à su pobre Sirviente que si no mejora su atención “¡te despacho!”
-----Ahora, Doña Harriot: dale Risa obedecer à una Madre ausente, de una Ternura (dize Busie) mui exquisita, que tan Gozosa está de hallar à Harriot que no puede reprenderla por andar descarriada; esta Hija donosa, y finísima Dama, tan poco respeta à su Señora Madre que déxala en Ridículo, yéndose, y grita: “¿Y qué Berrinche tráese mi pobre Madre? Mirad, que retúmbale la Cabeza, los Ojos fixánsele, tiémblale el Labio; falso todo! más Ingenio tiene esa Muger que las demás, y más Malicia, aunque tan Loca como gustéis, su Apariencia es tan calma que sorprende!” Luego, en recomendándola como Muger propria para su Héroe, el Poeta házela enunciar su Idea del Matrimonio qual perfecta casada: “Por acaso, logre soportar à mi Marido; y dígase ques todo quanto una Muger razonable puede hazer por un Marido.” Hállolo innatural, que no se nos haga entender cómo ella, criada por una Anciana pía pero tonta, que dexóla nunca fuera de su Vista, pueda ser de tal suerte Amable.
-----Negarse no puede, que la Negligencia de cada cosa, que absorbe la Atención de la Parte sobria y valiosa de la Humanidad, aparezca mui bien dibuxada en esta Pieza; sí puede negarse, empero, que sea necesario para el Charácter de un Caballero de Verdad, que de tal suerte atropelle el Orden y la Decencia. El Personage Dorimant es más Tonto que el de Fopling; de un Compañero dize que es de mutuo Interés una buena Correspondencia; y hablando deste mismo, declara que las Mugeres piensan mejor dellos quando están juntos, “dél consideran mejor Entendimiento, y de mí juzgan mejor la Reputación; házelo passar por un Hombre de mui buen Sentido, y à mí por Persona mui Civil”.
-----Esta célebre Pieza es toda ella una perfecta Contradicción de las Buenas Maneras, del Sentido Común, de la Honestidad; nada hay en ella sino lo que constrúyese sobre la Ruina de la Virtud y la Inocencia; según la Noción de Mérito desta Comedia, un Zapatero es, en Realidad, el Fino Caballero de la Pieza; pues paréceme que es un Ateo, si creémosle à la Descripción que dél haze Harriot, que está mui lexos de ser el Personage más baxo de la Obra. Dize ella de un Buen Hombre, compañero de Dorimant, que no hay un tal Pagano en el Pueblo, sino el Zapatero! Su Intento de ser el Héroe del Drama aparécenos más en su propria Descripción de su Vida con una Dama: “Nadie vive qual Caballero, como yo con mi Muger; nunca la noto; ella nunca me inquiere; hablamos civilmente; nos odiamos de Corazón; y, ya que es Vulgar acostarnos y moxarnos juntos, dormimos en Camas separadas”; ¡ese moxarnos juntos parecería dicho del mismísimo Dorimant!; y, hallo, ya que éste pone la Naturaleza humana en tan Fea forma como las Circunstancias permitan, y es tan Rabioso Infiel, que mal hazeséle al no obtener Parte en la Buena Fortuna que repártese en el último Acto.
-----Hablo llanamente desta Obra: que sólo estando perdido de la Senda de la Inocencia y la Virtud, puédese ver esta Comedia sin observar más Ocasión de Tristeza e Indignación que de Risa y Gozo; es también así la Naturaleza, pero sólo la más corrupta y degenerada.



Lunes, 14 de Mayo de 1711


-- Hic vivimus Ambitiosa
Paupertate omnes --
Juv.

Lo que nos motiva a cometer los actos más impropios en la Conducta de nuestras Vidas no es otra cosa que la Fuerza de la Moda. Se podrían mencionar Instancias en que una Costumbre reinante nos hace actuar contra las Reglas de la Naturaleza, la Ley y el Sentido Común: pero ahora limitaré mi Consideración al Efecto que tiene sobre la Mente de los Lectores, mediante la Observación de nuestro Comportamiento cuando la Moda en cuestión es la de guardar Luto. La Costumbre de representar a través de nuestros Hábitos la Pena que sentimos por la Pérdida de los Muertos ciertamente tuvo su Origen en el verdadero Dolor de quienes estaban demasiado angustiados como para arreglar sus Ropas con el debido Cuidado. En distinto Grado, se acostumbraba que quienes sentían esta íntima Opresión sobre sus Mentes ofrecieran, mediante Vestimentas apropiadas a su Condición, una Disculpa por no unirse al resto del Mundo en sus Diversiones corrientes. Así, en un principio sólo adoptaban este Hábito quienes estaban aquejados por una Angustia real; aquellos para los cuales era un Alivio no tener consigo nada alegre que resultara molesto ante la Tristeza y Melancolía de sus Reflexiones ensimismadas, ni tonos ligeros que pudieran distorsionar su Dolor ante otros. Con el correr del Tiempo, esta loable Distinción de los Afligidos se perdió, y ahora guardan Luto los Herederos y las Viudas. Nada se ve en la Procesión de los Deudos sino Ostentación y Solemnidad, y un Aire de Liberación del Vasallaje en la Pompa del Hijo que acaba de perder un Padre adinerado. Esta Moda de la Tristeza se ha ganado una Porción generosa del Ceremonial entre Príncipes y Soberanos, quienes en el Lenguaje de todas las Naciones están considerados como Hermanos, y asumen el color Púrpura ante la Muerte de cualquier Potentado con quien hayan establecido amenas Relaciones. Los Cortesanos, y todos aquellos que quisieran serlo, sufren un ataque repentino de Pena de la Cabeza a los Pies ante el Desastre acaecido a su Príncipe; así puede uno saber, por el color mismo de las Hebillas del Ujier de un Caballero, qué Grado de Amistad mantenía con el fallecido Monarca de la Corte a la que pertenece. El Hábito y el Comportamiento de un buen Cortesano constituye un jeroglífico en tales Ocasiones: sus Asuntos se resuelven en Susurros, y se ve que viste de acuerdo con los mejores Cálculos.
-----Es común entre los Hombres la Afectación de aparentar ser más de lo que son; y ello hace que todo el Mundo adopte los Hábitos de la Corte. Verá Ud. a la Dama, que Ayer era varia como el Arcoiris, tornarse oscura como una Nube al comenzar el Luto. Este cambio de Humor no se evidencia solo en aquellos cuyas Fortunas pueden solventar cualquier Cambio en la Vestimenta, ni en aquellos cuyos Ingresos exigen la Gratuidad de nuevas Apariencias; también predomina entre quienes poseen apenas lo necesario para cubrirse. Un viejo Conocido mío de Noventa Libras al Año, que tiene naturalmente en lo profundo de su Corazón la Vanidad de ser un Hombre a la Moda, tiene que hacer un gran esfuerzo para soportar la Mortalidad de los Príncipes. Se hizo un Traje negro para la Muerte del Rey de España, lo usó para el Rey de Portugal, y ahora se mantiene en su Recámara mientras lo limpian para el Emperador. Es un buen Economista en su Extravagancia, y para los Potentados de pequeños Territorios sólo agrega un nuevo Botón negro a su Traje Gris Metalizado; pero ciertamente añade una Cinta crepé a su Sombrero para un difunto Príncipe cuyas Hazañas haya admirado en la Gazette. Sin embargo, cualquiera sea el Cumplido que se haga en estas Ocasiones, los verdaderos Enlutados son los Merceros, Modistas y Comerciantes de Sedas y Encajes. Un Príncipe misericordioso y provisto de una Disposición real reflexionaría con gran Ansiedad sobre las Perspectivas a su Muerte, si tuviera en cuenta la Cantidad de gente que se vería reducida a la Miseria por ese único Accidente: lo consideraría un asunto de suficiente Importancia como para ordenar que, en el Anuncio de su Deceso, el Deber de rendirle Honores se limitara a los integrantes de su Entorno familiar, a quienes se notificaría. Pensaría, además, que el Luto general sería, en menor Grado, tan indigno como la Ceremonia practicada en Naciones bárbaras, donde se mataba a los Esclavos para preparar las Exequias de sus Reyes.
-----Durante varios Meses me dejó sumido en la Perplejidad el Carácter de un Hombre que solía venir a nuestro Café: siempre terminaba la lectura del Diario con la siguiente Reflexión: "Bueno, veo que todos los Príncipes Extranjeros gozan de buena Salud". Si alguien le preguntaba: "Disculpe, Sr., ¿qué dice el Postman de Viena?", él respondía: "Agradezcamos que todos los Príncipes Alemanes se encuentran bien". Y ante "¿Qué dice de Barcelona?", No decía sino que El País se hallaba a gusto con la nueva reina. Después de muchas Averiguaciones, descubrí que este Hombre de Lealtad Universal era un Vendedor mayorista de Sedas y otras Telas: parece que era su Costumbre, al contratar un Tejedor u Obrero, insertar en sus Artículos que "Todo esto se concretará en Tiempo y Forma, en tanto ningún Potentado parta de este Mundo durante el Período mencionado". Sucede, durante la Insensatez de todo Luto público, que los muchos Comercios que dependen de nuestros Hábitos se ven aquejados por la Necesidad, o bien apesadumbrados por su manifiesta Proximidad. La única Expiación que los Hombres pueden obtener por sus desmedidos Gastos (que son una suerte de Insulto hacia la Escasez bajo la cual muchos otros se esfuerzan) es que las Superfluidades de los Adinerados brindan Provisiones a las Necesidades de los Pobres: pero en lugar de dar lugar a un Bien, la Afectación que consiste en llevar Hábitos cortesanos de Luto sólo destruye el Orden; y el verdadero Honor que una Corte le rinde a otra en tales Ocasiones pierde su Fuerza y Eficacia. Cuando un Ministro extranjero observa que la Corte de una Nación (que prospera en la Riqueza y la Abundancia) hace a un lado, ante la Pérdida de su Jefe, toda Señal de Esplendor y Opulencia, aunque sea el Líder de un alegre Pueblo, tendrá en mayor Estima el Honor conferido al Jefe que si viera al Pueblo todo vestido con los mismos Hábitos. Cuando uno teme preguntar a la Esposa de un Comerciante a cuál Miembro de su Familia ha perdido, y después de algunos Preparativos se dispone a averiguar por quién guarda Luto... ¡cuán ridículo es oírla explicar que "Hemos perdido a alguien de la Casa de Austria"! Se ubica a los Príncipes en un Pedestal tan elevado por sobre el resto de los Mortales, que tomar Parte en los Honores rendidos a su Memoria se torna una atrevida Distinción si uno carece de la Autoridad adecuada, provista por una cierta Relación con la Corte que tributa esa Veneración a su Amistad, y parece expresar en tales Ocasiones el Sentido de la Incertidumbre de la Vida humana en general, al asumir el Hábito de la Pena aun cuando se halla en total posesión del Triunfo y la Realeza.
R.


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