N° 291


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Sábado 2 de febrero, 1712.
Ubi plura nitent in carmine, non ego paucis
Offendor maculis, quas aut Incuria fudit,
Aut Humana parum cavit Natura.
Hor.
-----Ya he considerado El Paraíso perdido de Milton bajo aquellos cuatro Puntos que son la Fábula, los Personajes, los Sentimientos y el Lenguaje, y he mostrado que, en general, se destaca en cada unos de esos Aspectos. Espero, además, haber realizado varios Descubrimientos que pueden parecer nuevos, incluso a aquellos versados en la Erudición Crítica. Si pudiera elegir a los Lectores de cuyo Juicio depende mi Éxito o mi Fracaso, no preferiría a los que sólo están familiarizados con Críticos Franceses e Italianos, sino a los que lo estuvieran también con los Antiguos y los Modernos que han escrito en cualquiera de los Lenguajes civilizados. Sobre todo optaría por los que fuesen buenos conocedores de los Poetas Griegos y Latinos, sin lo cual un Hombre muy a menudo cree que entiende a un Crítico, cuando en Realidad no comprende su Sentido.
-----En la Crítica, como en todas las otras Ciencias y Especulaciones, aquel que posea Nociones u Observaciones Implícitas, surgidas de su Lectura de los Poetas, las encontrará metodizadas y explicadas, y acaso también encuentre en las Obras de un buen Crítico varias pequeñas Insinuaciones que tenía en su Cabeza, pero perfeccionadas y mejoradas ; pero uno que no ha tenido estas Iluminaciones previas será muy a menudo un completo Ignorante y un buen Candidato a hacer una mala Interpretación de lo que lee.
-----No basta con que un Hombre que desee ser un Juez de la Crítica haya leído los Autores arriba mencionados; también debe poseer, asimismo, una Cabeza clara y lógica. Sin este Talento, quedará siempre confundido y perplejo entre sus propios Disparates, equivocará el Sentido de aquellos a quienes quiere confutar, o si ocurre que ha pensado bien, no sabrá cómo trasmitir sus Pensamientos a otro con Claridad y Nitidez. Aristóteles, que fue el mejor Crítico, fue también uno de los mejores Lógicos que hubo jamás en el Mundo.
-----El Ensayo sobre el Entendimiento Humano del Sr. Lock le resultaría un Libro muy difícil de dominar a un Hombre, aunque pueda obtener Reputación por sus Escritos Críticos; al mismo tiempo es cierto que un Autor que no ha aprendido el Arte de distinguir las Palabras de las Cosas, y de ordenar sus Pensamientos y ponerlos bajo la Luz apropiada, sin importar las Nociones que pueda tener, se perderá en la Confusión y la Oscuridad. Podría observar además que no hay un solo Crítico Griego o Latino que no haya mostrado, incluso en el Estilo de su Crítica, que era un Maestro en todas las Elegancias y Delicadezas de su Lengua Natal.
-----La Verdad de esto es que no hay nada más absurdo para un Hombre que hacerse pasar por Crítico, si no tiene una buena Penetración en todas las Partes del Conocimiento; mientras que muchos de aquellos que se han afanado en distinguirse con Obras de esta Naturaleza entre nuestros Escritores Ingleses, no sólo han sido deficientes en los Puntos antes mencionados, sino que llanamente han manifestado, por sus Frases y su Pensamiento confuso, que no están familiarizados con los más comunes y ordinarios Sistemas de Artes y Ciencias. Unas pocas reglas generales, extraídas de los Autores Franceses, usando un poco de su Jerga, a menudo ha hecho pasar a un pesado Escritor Iletrado por el más juicioso y formidable Crítico.
-----Una Marca notable por la que se puede descubrir a un Crítico que no tiene ni Gusto ni Erudición es ésta: que rara vez se aventura a elogiar ningún Pasaje de un Autor que no ha recibido antes un Aplauso del Público, y que su Crítica se vuelca por completo sobre las pequeñas Faltas y Errores. Esta faceta del Crítico se impone con tanta Facilidad que vemos que cada Lector común y corriente, al publicarse un nuevo Poema, tiene el Ingenio y la Maldad suficiente para ridiculizar varios Pasajes del mismo, y muy a menudo en el Lugar correcto. Esto lo ha destacado muy convenientemente el Sr. Dryden en aquellos celebrados Versos,
Los Errores, como la Paja, flotan en la Superficie;
Aquél que busque Perlas, debe zambullirse en lo profundo.
-----Un verdadero Crítico debe detenerse tanto en las Excelencias como en las Imperfecciones, descubrir las Bellezas escondidas de un Escritor y comunicarle al Mundo las cosas dignas de su Observación. Las Palabras más exquisitas y los Trazos más delicadas de un Autor son aquellos que a menudo aparecen como más dudosos y reprochables a un Hombre que busca el Goce de la Erudición refinada; y ellos son a quienes los Críticos sembradores de confusión generalmente atacan con la mayor Violencia. Tulio observa que es muy sencillo estigmatizar o hacer una Marca sobre lo que él llama Verbum ardens, o lo que en Inglés podría llamarse Expresión descarada y ardiente, así como ponerlas en Ridículo mediante una Crítica fría y malintencionada. Un poquito de Ingenio es igualmente capaz de exponer una Belleza y de agravar una Falta; y aunque un Trato semejante para con un Autor naturalmente produce Indignación en la Mente de un Lector inteligente, tiene de todos modos su Efecto entre la Generalidad de aquellos en cuyas Manos cae, por ser la Chusma Humana muy propensa a pensar que todo lo que ha producido Risa con cualquier Mezcolanza de Ingenio, es ridículo en sí mismo.
-----Semejante Hilaridad es siempre inoportuna en un Crítico en tanto llena al Lector de Prejuicios en lugar de convencerlo, y es capaz de hacer de una Belleza, tanto como de un Defecto, Tema de Irrisión. Un Hombre que no puede escribir con Ingenio sobre un Tema apropiado, es lerdo y estúpido, pero uno que lo muestra en el Lugar inapropiado, es igualmente impertinente y absurdo. Además, un Hombre que tiene el Don del Ridículo está en condiciones de encontrar Faltas con cualquier cosa que le de la Oportunidad de ejercitar su amado Talento, y con mucha frecuencia censura un Pasaje, no porque contega Defectos sino porque permite ser gracioso. Ese tipo de Agudezas son muy injustas y carentes de Ingenio en las Obras Críticas, en las que los mayores los Maestros, tanto Antiguos como Modernos, siempre han mantenido un Aire serio e instructivo.
-----Como en mi próximo Ensayo me propongo mostrar los Defectos de El Paraíso perdido de Milton, creí conveniente aclarar estos pocos Puntos, a Fin de que el Lector sepa que me lanzo a ellos como quien se ocupa de una Tarea muy ingrata, y que sólo señalaré las Imperfecciones sin esforzarme en inflamarlas con el Ridículo. También debo observar, con Longino, que las Producciones de un gran Genio, con todas sus Caídas y Errores, son infinitamente preferibles a las Obras de un Autor, de una Clase inferior, que sean escrupulosamente exactas y que respeten todas las Reglas del correcto Escribir.
-----Concluiré mi Ensayo con una Historia tomada de Boccalini, que nos muestra sobradamente la Opinión de un Autor juicioso entreteniéndose con esa clase de Crítico de quien estuve hablando. Nos dice que un Crítico famoso, habiendo reunido todas las Faltas de un Poeta eminente, se las ofreció como Presente a Apolo, quien las recibió muy graciosamente y resolvió hacerle al Autor una Devolución adecuada por el Trabajo que se había tomado al reunirlas. Para ello, puso frente a él un Saco de Trigo que acababa de ser desgranado de los Manojos. Entonces lo invitó a que separase la Paja del Trigo y la dejara aparte. El Crítico se aplicó a la Tarea con gran Industria y Placer, y después de haber realizado la Separación indicada, Apolo le regaló la Paja como Premio de su Esfuerzo.
L.




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